Un hombre fue condenado a 8 años y 3 meses de prisión de cumplimiento efectivo por dos abusos sexuales cometidos en un contexto de convivencia familiar en Zapala. La nueva sentencia se produjo luego de un proceso de revisión judicial que derivó en la realización de un segundo juicio por uno de los hechos que había sido descartado en la primera instancia.
La investigación involucró hechos ocurridos entre 2022 y 2023 y tuvo como víctima a una adolescente menor de edad que convivía con el acusado. En el primer juicio, realizado en junio de 2025, un tribunal lo había declarado responsable por uno de los abusos y le había impuesto tres años de prisión de ejecución condicional, mientras que había sido absuelto por otras dos imputaciones.
El asistente letrado Eduardo Dedominichi impugnó esa resolución y un nuevo tribunal hizo lugar al planteo, por lo que se ordenó realizar otro juicio para analizar uno de los hechos que habían sido descartados. Ese nuevo proceso concluyó el 7 de septiembre de 2026 con una declaración de responsabilidad por un abuso sexual con acceso carnal ocurrido en 2022, agravado por la situación de convivencia con una persona menor de 18 años.
Durante la audiencia de determinación de pena, la fiscalía solicitó 12 años de prisión efectiva y la unificación con la condena anterior. El planteo contempló, entre otros aspectos, la extensión del daño y la asimetría de poder entre el acusado y la víctima. También declararon profesionales que participaron del acompañamiento de la adolescente.
Finalmente, el tribunal integrado por Ignacio Pombo, Bibiana Ojeda y Laura Barbé impuso ocho años de prisión efectiva por el hecho ocurrido en 2022 y unificó esa pena con la condena anterior de tres años. De esta manera, estableció una pena única de 8 años y 3 meses de prisión de cumplimiento efectivo. Además, el condenado será incorporado al Registro de Identificación de Personas Condenadas por Delitos Contra la Integridad Sexual (RIPeCoDIS).