La expansión de Vaca Muerta y los proyectos para exportar petróleo y gas hacia nuevos mercados plantean desafíos inéditos para la infraestructura energética argentina. En ese escenario, la inspección y el mantenimiento de los ductos serán fundamentales para garantizar operaciones seguras, especialmente ante el desarrollo de conexiones marítimas vinculadas a las futuras exportaciones de gas natural licuado (GNL).
Agustín Giai Levra, Country Manager de Rosen, brindó detalles en el stand de Mejor Energía, en el marco de la Argentina Oil & Gas Patagonia 2026. El ejecutivo sostuvo que 2027 podría marcar un salto significativo en la capacidad exportadora del país y explicó que la compañía trabaja junto a los operadores para anticiparse a las exigencias técnicas que traerá esa nueva etapa.
El especialista señaló que la Argentina combina ductos construidos recientemente con otros que tienen varias décadas de funcionamiento. Esa diversidad exige estrategias de inspección adaptadas a la antigüedad y las condiciones de cada instalación, con el objetivo de detectar anomalías y aportar información confiable para la toma de decisiones. ROSEN ofrece soluciones tecnológicas para evaluar el estado de las tuberías y acompañar a los operadores durante las distintas etapas de su vida útil.
Entre las herramientas que presentó la compañía se encuentra MFL Data Fusion, una solución que utiliza inteligencia artificial para combinar información de diferentes tecnologías de inspección magnética. Según explicó Giai Levra, este método permite mejorar la identificación de procesos de corrosión complejos, que pueden resultar más difíciles de caracterizar con una única tecnología. La plataforma se apoya en la experiencia acumulada durante cuatro décadas y en inspecciones que abarcan más de 1,6 millones de kilómetros de ductos.
Uno de los principales desafíos estará en las futuras conexiones offshore, es decir, las instalaciones que vinculan la infraestructura terrestre con terminales y sistemas ubicados en el mar. Giai Levra advirtió que las líneas de carga son ductos críticos, porque una falla puede tener consecuencias para las personas y el ambiente. Además, las condiciones marítimas y las dificultades para hacer circular las herramientas de inspección hacen necesario recurrir a alternativas específicas, como equipos robóticos autopropulsados que pueden realizar mediciones durante el recorrido de ida y vuelta.
La compañía tiene presencia en distintos sistemas de transporte de gas y petróleo del país, incluidos los gasoductos Norte y General San Martín, además de conexiones con Chile y Uruguay, y registra una actividad creciente en Vaca Muerta. En ese contexto, Rosen instaló una nueva oficina vinculada a la cuenca neuquina. La empresa busca acompañar la expansión de la infraestructura energética con tecnologías que permitan anticipar riesgos y responder a las exigencias de un escenario exportador cada vez más complejo.