OBRAS HIDROELECTRICAS

Chihuidos, entre intereses chinos y rusos

Chihuidos I es una obra emblemática, con intereses económicos y políticos. El consorcio chino envió una nota al gobierno de Alberto Fernández reiterándo el ofrecimiento como segundo oferente.
martes, 12 de enero de 2021 · 00:00

El proyecto de construcción de la central hidroeléctrica Chihuidos I quedó en la mira de los los intereses chinos, rusos y alemanes. Por lo menos, así lo describe el diario La Nación en una crónica publicada en el día de ayer.

Desde octubre que el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, tiene en su despacho una copia de la carta que el apoderado del consorcio Hidrochina, Powerchina y la constructora local Rovella Carranza y CPC le enviara al presidente Alberto Fernández.

El pasado 21 de octubre, el apoderado Tu Shuiping puso en conocimiento a las autoridades nacionales el interés que mantiene la UTE en la construcción de la Central Hidroeléctrica Chihuidos I.

En la misiva, se describe que la UTE “quedó calificada en segundo orden de mérito, situación que se debió a la consideración realizada respecto al Valor Presente Neto de la propuesta, estimándose un plazo de disponibilidad de financiamiento de 135 días (cinco meses) por parte de quien resultó adjudicatario…” mientras que el plazo de la propuesta China se estimó en 545 días (18 meses).

La “ruidosa” nota detalla que “han transcurrido seis mese de la adjudicación y no se efectuó la correspondiente firma del contrato de obra, en atención a no poder el adjudicatario lograr estructurar el financiamiento ofrecido…”

Cabe señalar que el adjudicatario es una UTE conformada por Helport, la constructora de Eduardo Eurnekian, y Panedlie, del empresario Hugo Dragonetti. Ambos empresarios tienen llegada a la Casa Rosada y a la Cámara de Diputados donde se encuentran los referentes más influyentes de la coalición gobernante.

En la carta, Tu Shuiping le hace saber al Katopodis que, a la fecha el financiamiento propuesto por la UTE que representa “se encuentra firme y vigente, de acuerdo a lo oportunamente presentado… estando en condiciones de estructural el financiamiento ofrecido a fin de dar inicio a las obras…”

La molesta carta pone en evidencia que transcurrieron seis años desde la licitación, el adjudicatario no obtuvo financiamiento, no se firmó contrato y durante este tiempo no hubo acción de los gobiernos para avanzar con una obra que implica la incorporación de 3.000 trabajadores como mano de obra directa y otros 3.000 trabajadores como mano de obra indirecta. Aun que lo más incomodo será decidir entre adjudicar la obra a los chinos o mantenerla entre los amigos.

Comentarios