Christa Pike, de 50 años, sobrevivió este miércoles a las dos dosis de pentobarbital que le administraron durante su ejecución en la Institución Correccional de Máxima Seguridad de Riverbend, en Nashville. La mujer, que llevaba casi tres décadas en el corredor de la muerte, estaba despierta y roncando una hora después de la segunda inyección. Tuvo que ser trasladada a un hospital.
Los testigos presentes en la sala escucharon a Pike respirar con fuerza y roncar durante casi una hora después de la segunda dosis. La cortina que separa a los testigos del área de ejecución se cerró alrededor de las 20:05 y los periodistas continuaron escuchando su respiración hasta que fueron evacuados, aproximadamente a las 20:53.
El protocolo no contemplaba esta situación
El protocolo de Tennessee establece el uso de cuatro jeringas, dos de ellas con 50 mililitros de pentobarbital, y permite repetir la administración si la primera no produce efecto. Sin embargo, no especifica qué hacer si la persona sigue con vida después de la segunda tanda.
"A veces roncaba, pero seguía respirando. Tuvimos que escuchar todo", relató el periodista de investigación John North, de la cadena WBIR, quien fue testigo de lo ocurrido. "Tenemos muchas dudas de lo que vimos y de lo que no vimos", agregó.
El fallo de la Corte Suprema y el pedido de clemencia
La ejecución se llevó a cabo después de que la Corte Suprema de Estados Unidos levantara una suspensión dictada horas antes por un tribunal federal de apelaciones. La jueza Sonia Sotomayor escribió en su disenso que la decisión "impide innecesariamente que ese tribunal considere debidamente la reclamación de Pike".
Los abogados de Pike argumentaron durante años que su condena era desproporcionada y no consideró su historia de abuso sexual y físico durante la infancia. La defensa sostuvo que Pike sufrió abusos desde muy pequeña y padecía trastorno bipolar y estrés postraumático no tratados al momento del crimen.
La respuesta de las autoridades
El Departamento de Correcciones de Tennessee emitió un comunicado en el que aseguró que "siguió cada paso del protocolo de ejecución legal y establecido". También afirmó que "el químico de la inyección letal protocolario ha sido efectivo de manera consistente" y que "no se permiten procedimientos adicionales" más allá de los realizados.
El gobernador suspendió las ejecuciones
El gobernador de Tennessee, Bill Lee, anunció una suspensión temporal de las ejecuciones previstas para lo que resta de 2026 y ordenó una "revisión integral de terceros para determinar exactamente qué ocurrió".
"Llevar a cabo las sentencias impuestas de forma legal está entre las responsabilidades más importantes del estado y el pueblo de Tennessee espera que se haga de una manera que no solo sea legal y constitucional, sino efectiva", declaró Lee.
Un caso que reabre el debate
Pike fue condenada a muerte en 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, ocurrido en 1995. La víctima era compañera de Pike en un programa de formación laboral en Knoxville. Los fiscales sostuvieron que Pike temía que Slemmer fuera su rival romántica. La atrajo a una zona aislada, donde ella y su entonces novio la torturaron y asesinaron.
Pike tenía 18 años al momento del crimen. Su novio, Tadaryl Shipp, tenía 17 y fue condenado a cadena perpetua. Pike se convirtió en la única del grupo en recibir la pena de muerte. Será la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de 200 años si la sentencia finalmente se cumple.
El caso de Christa Pike reabre el debate sobre la pena de muerte y la aplicación de la justicia a personas que cometieron delitos siendo menores de edad.