Un barbero neuquino, acusado de desvalijar una Toyota SW4 estacionada en el centro de Cipolletti mediante un inhibidor que anuló la alarma y el cierre centralizado, terminó sobreseído luego de cumplir una probation que incluyó una reparación económica de $500 mil y distintas pautas de conducta. De esta manera consiguió evitar el juicio.
El hecho ocurrió poco después del mediodía del 11 de abril del año pasado. Según la acusación del Ministerio Público Fiscal, Leandro Daniel Saavedra González actuó junto con otra persona que todavía no fue identificada y apuntó contra una camioneta estacionada en la vía pública.
La maniobra fue silenciosa. No hubo vidrios rotos ni cerraduras violentadas. El dispositivo utilizado bloqueó el sistema de seguridad del vehículo y permitió que las puertas quedaran sin seguro. Así, los sospechosos pudieron acceder al interior y llevarse todo lo que encontraron. Entre las pertenencias sustraídas había una cartera, un neceser con objetos personales, llaves, un cargador para iPhone, una billetera, documentación y alrededor de 15 tarjetas de débito y crédito pertenecientes al propietario de la camioneta.
Sin embargo, la secuencia terminó con Saavedra González detenido por la Policía. El 22 de mayo siguiente, el Ministerio Público Fiscal le formuló cargos por el delito de hurto. Pero allí apareció el giro judicial que cambió por completo el destino del expediente. En esa misma audiencia, su defensor particular, Luis Varela, pidió que el acusado pudiera acceder a una suspensión de juicio a prueba, conocida como probation.
La Justicia hizo lugar al planteo y estableció una serie de condiciones que el acusado debía cumplir durante un año. Entre ellas, no cometer nuevos delitos, mantener un domicilio declarado en el barrio Confluencia de Neuquén y abstenerse de consumir bebidas alcohólicas y drogas "en exceso y en la vía pública".
Además, deberá presentarse cada cuatro meses ante la Oficina Judicial ubicada en la esquina de Urquiza y España y afrontar una reparación económica de 500.000 de pesos. La defensa también había solicitado en aquella oportunidad que le entregaran una Toyota Hilux SRV que se encontraba secuestrada en la Comisaría 7° de Plottier y que, según se indicó en la audiencia, pertenecía al acusado. Ese pedido formó parte de la presentación realizada por el abogado.
Ahora bien, el tiempo pasó y el expediente llegó a su instancia definitiva. El pasado 3 de agosto se realizó una nueva audiencia y el fiscal Diego Vázquez pidió el sobreseimiento de Saavedra González. El argumento fue concreto: había transcurrido el plazo establecido para la probation y el acusado había cumplido con la reparación económica y con las demás reglas impuestas. Hubo, eso sí, un pequeño tropiezo en el camino: las presentaciones ante la Oficina Judicial debieron extenderse durante un mes porque no habían sido completadas dentro del período originalmente previsto.
Finalmente, esa situación quedó subsanada. A eso se sumó otro dato determinante para la Fiscalía: el hombre no registraba antecedentes penales, de acuerdo con el informe remitido por el Registro Nacional de Reincidencia. Con ese escenario, la defensa acompañó el pedido fiscal y solicitó que se cerrara definitivamente el proceso.
La jueza Rita Lucía no objetó el planteo y dictó el sobreseimiento. En su resolución sostuvo que la acción penal había quedado extinguida por el cumplimiento del plazo establecido y de las condiciones fijadas durante la probation. La magistrada también dejó asentado que el proceso no afectó el "buen nombre y honor" que el acusado gozaba con anterioridad, tal como contempla el Código Penal para este tipo de situaciones.