Un conductor alcoholizado que circulaba en una Ford Ranger con 0,38 gramos de alcohol por litro de sangre chocó contra una moto oficial de la Brigada Motorizada de Apoyo (BMA) de la Policía de Río Negro en pleno centro de Cipolletti. El efectivo se dirigía al operativo de seguridad por el partido del Club Cipolletti contra Alvarado de Mar del Plata y terminó en el hospital, con lesiones que fueron consideradas leves.
El choque ocurrió el domingo 11 de octubre, alrededor de las 13:28, en la esquina de Fernández Oro y Sáenz Peña. Por motivos que deberán establecerse, la camioneta y la moto policial impactaron en esa intersección, en un episodio que terminó con un uniformado lesionado y un dato que no pasó inadvertido: el resultado positivo del test de alcoholemia al conductor del vehículo particular.
Tras el impacto, el efectivo recibió asistencia del SIARME y fue trasladado al hospital local para su atención. Según la información incorporada al parte policial, las lesiones serían leves. Aunque el cuadro informado no revestiría gravedad, el uniformado debió recibir atención médica luego del choque, justo cuando se dirigía a cumplir una función de servicio.
Por su parte, el conductor de la Ford Ranger fue sometido a un control de alcoholemia que arrojó 0,38 gramos de alcohol por litro de sangre. En Río Negro rige la política de Alcohol Cero al volante, por lo que esa medición constituye una infracción a la normativa vigente. El dato es central en la investigación, aunque por sí solo no determina cómo se produjo la colisión ni quién tuvo responsabilidad en la mecánica del siniestro.
Mientras se asistía al policía, en el lugar trabajaron efectivos de Seguridad Vial y personal del Gabinete de Criminalística. Los equipos realizaron las diligencias correspondientes para documentar lo ocurrido y reunir elementos que permitan reconstruir las circunstancias del choque.
El episodio tuvo además un contexto particular: el efectivo de la BMA se dirigía a cubrir el dispositivo de seguridad previsto para el encuentro entre Cipolletti y Alvarado de Mar del Plata, por el Torneo Federal A. La colisión interrumpió ese traslado y obligó a activar la asistencia sanitaria y las actuaciones policiales en una esquina de la ciudad.
Finalmente, una vez concluidas las diligencias en el lugar, tanto la moto oficial como la Ford Ranger quedaron bajo resguardo policial. Las actuaciones deberán establecer las circunstancias del choque y las eventuales responsabilidades, mientras el resultado positivo de alcoholemia vuelve a poner sobre la mesa el riesgo de conducir después de consumir alcohol.