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Un clic, una señal bloqueada con inhibidores y una estafa: las trampas que usan los delincuentes en Neuquén

El Departamento de Delitos Económicos de la Policía de Neuquén alertó sobre el uso de inhibidores de señal y nuevas estrategias de engaño digital. El subcomisario Gerardo Oviedo explicó cómo operan los delincuentes y cuáles son las medidas para evitar ser víctimas.

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Viernes, 17 de julio de 2026 a las 11:44
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Desde la Policía advierten sobre maniobras cada vez más frecuentes y recomiendan reforzar los cuidados al usar dispositivos electrónicos. Foto: archivo.

El uso de inhibidores de señal y las distintas modalidades de estafas digitales forman parte de las principales maniobras delictivas que son investigadas en Neuquén. El subcomisario Gerardo Oviedo, integrante del Departamento de Delitos Económicos de la Policía provincial, explicó en diálogo con La Primera Mañana de AM550 cómo operan estas organizaciones y cuáles son las recomendaciones para evitar ser víctimas.

Oviedo señaló que el uso de inhibidores “ya tiene un tiempo” en la provincia y que durante distintos procedimientos se lograron secuestrar numerosos dispositivos de este tipo. “Se han realizado diversos allanamientos donde se han incautado gran cantidad de inhibidores y una variedad importante. Hasta este momento no tenemos un inhibidor novedoso que no sea conocido por la Dirección Delitos”, indicó.

Los delincuentes combinan tecnología y manipulación para acceder a vehículos, datos personales y cuentas bancarias.

El mecanismo consiste en bloquear la señal que emite el sistema de cierre centralizado de los vehículos. Según explicó el funcionario, los delincuentes aprovechan el momento en que el conductor acciona el dispositivo a distancia para cerrar el rodado, pero el sistema no llega a activarse debido a la interferencia. “El usuario escucha el ruido del cierre o el dispositivo eléctrico, pero las puertas no quedan aseguradas”, detalló.

La recomendación principal para los conductores es verificar manualmente cada una de las puertas luego de activar el cierre automático. “Es la única forma de quedarse tranquilo de que el sistema de cerramiento quedó activado”, remarcó Oviedo. Los delincuentes suelen actuar en grupos: mientras una persona utiliza el inhibidor, otra espera que los ocupantes se retiren para ingresar al vehículo y sustraer elementos como carteras, maletines, billeteras o documentación.

Roban los datos de las tarjetas

El subcomisario también explicó que estas maniobras pueden derivar en delitos económicos posteriores. En distintas investigaciones, la Policía logró determinar que personas que habían sufrido robos dentro de sus vehículos luego registraron compras desconocidas o movimientos no autorizados con sus tarjetas. “Hoy no se necesita tener físicamente la tarjeta, sólo se necesita tener la información”, afirmó Oviedo.

Además, el subcomisario destacó que el análisis de cámaras del Centro de Monitoreo permitió identificar sospechosos y avanzar con allanamientos donde se secuestraron dispositivos y elementos adquiridos con los datos sustraídos.

El cuento del tío y sus diferentes modalidades 

El uso de inhibidores, desde Delitos Económicos alertaron sobre el crecimiento de las estafas mediante comunicaciones telefónicas y aplicaciones digitales. Entre ellas continúa vigente el tradicional “cuento del tío”, dirigido principalmente a adultos mayores, aunque también se multiplicaron los engaños a través de WhatsApp, donde los delincuentes se hacen pasar por entidades bancarias, financieras o reconocidas cadenas comerciales para obtener información personal y crediticia.

Otra modalidad detectada consiste en provocar daños menores en vehículos, como la rotura de un espejo retrovisor, y dejar un papel con un número telefónico para que la víctima se comunique con el supuesto responsable. Al establecer contacto, los estafadores envían enlaces o solicitan datos con la excusa de gestionar el pago del arreglo, pero el objetivo es obtener información bancaria o digital para concretar transferencias y compras.

Oviedo indicó que las investigaciones del Departamento de Delitos Económicos muestran que las víctimas abarcan principalmente a personas mayores de 30 años y destacó que la prevención depende en gran medida de la atención de los usuarios. “Es un delito que no se puede prevenir solamente con presencia policial, porque un efectivo no puede saber qué información una persona está brindando desde su teléfono”, explicó.

Ante cualquier duda o situación sospechosa, el funcionario recomendó acercarse a una dependencia policial o al Departamento de Delitos Económicos para recibir asesoramiento. “La consulta temprana permite evitar un perjuicio económico”, concluyó.

NOTA COMPLETA: 

 

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