Una mujer narco que hacía delivery de drogas y un hombre que realizaba las entregas fueron condenados en la ciudad de Neuquén. Se trata de Nadia Soledad Ramos y Gregorio Ezequiel Mezquida, quienes reconocieron su participación en los hechos y fueron condenados mediante un acuerdo presentado por la fiscal del caso Silvia Moreira y el asistente letrado Pablo Jávega.
Ramos fue condenada a cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo y al pago de una multa de 45 unidades fijas. Mezquida recibió una pena de dos años de prisión de ejecución condicional, una multa de 22,5 unidades fijas y además fue condenado por el ataque a un efectivo policial durante el procedimiento en el que fueron detenidos.
El acuerdo fue homologado por el juez Raúl Aufranc y, debido a que las partes renunciaron a los plazos recursivos, las penas ya comenzaron a cumplirse.
Venta organizada como delivery
De acuerdo con la acusación del Ministerio Público Fiscal, entre el 1 de enero y el 20 de abril de 2026, Ramos se dedicó a comercializar cocaína y marihuana mediante la modalidad de delivery en distintos horarios y sectores de la ciudad de Neuquén.
La teoría del caso planteada por la Fiscalía sostuvo que Ramos era quien organizaba las ventas, controlaba la actividad y resultaba la principal beneficiaria económica del negocio de drogas.
Mezquida, en cambio, tenía un rol secundario dentro de la estructura. Según la investigación, era quien realizaba las entregas de estupefacientes por cuenta y orden de Ramos, sin tener el dominio de la comercialización ni obtener un beneficio económico directo. La diferencia en las funciones atribuidas a cada uno fue determinante para establecer las responsabilidades penales y las penas acordadas.
El procedimiento que terminó con el secuestro de la droga
El hecho que permitió avanzar con la investigación ocurrió el 20 de abril, alrededor de las 22:50, cuando Ramos y Mezquida circulaban en un Ford Ka por inmediaciones de las calles Doctor Ramón y Picún Leufú.
Los efectivos policiales habían sido alertados por transeúntes que observaron a una pareja forcejeando dentro del vehículo. Al llegar al lugar, los policías intervinieron para determinar qué estaba sucediendo.
Durante el procedimiento, uno de los efectivos observó una caja con varios envoltorios de nylon negro ubicada entre los asientos del automóvil. Cuando el policía preguntó por el contenido, Mezquida extrajo un cuchillo e intentó agredirlo. Se produjo entonces un forcejeo entre el hombre y el efectivo.
Mientras se desarrollaba esa situación, según la acusación, Ramos tomó los envoltorios y los ocultó detrás de la consola central del vehículo. Posteriormente, con la autorización de un juez de garantías, se realizó una requisa del automóvil que permitió encontrar la droga y distintos elementos que, para la Fiscalía, estaban vinculados con la actividad de comercialización.
Cocaína equivalente a 517,5 dosis
Durante la requisa se secuestraron 91 gramos de clorhidrato de cocaína, además de otras cantidades menores que se encontraban en poder de los imputados. Según la investigación, el total de cocaína incautada equivalía a 517,5 dosis.
También fueron encontrados bicarbonato de sodio utilizado como sustancia de corte, una balanza de precisión, anotaciones relacionadas con las ventas y teléfonos celulares, entre otros elementos.
Para el Ministerio Público Fiscal, estos elementos permitieron sostener la hipótesis de que la droga estaba destinada a la comercialización y que ambos acusados cumplían funciones diferentes dentro de la actividad.
Secuestraron el auto y casi $5 millones
El acuerdo judicial también contempló el decomiso de distintos bienes vinculados con la investigación. La Justicia dispuso el decomiso del Ford Ka en el que circulaban los condenados y de $69.000 en efectivo. También se ordenó el decomiso de $4.890.954,88, dinero que había sido embargado en billeteras virtuales.
A esto se sumó el decomiso de los teléfonos celulares secuestrados durante el procedimiento y la destrucción de los estupefacientes y de los insumos utilizados como sustancia de corte.
Las condenas ya comenzaron a cumplirse
Ramos deberá cumplir los cuatro años de prisión de manera efectiva, mientras que Mezquida recibió una pena de dos años de ejecución condicional.
Durante esos dos años, el hombre deberá cumplir reglas de conducta, entre ellas fijar y mantener residencia y presentarse ante la Dirección de Población Judicializada, además de las restantes obligaciones establecidas judicialmente.
El juez Raúl Aufranc homologó el acuerdo alcanzado entre las partes. Como tanto la Fiscalía como las defensas renunciaron a los plazos recursivos, las condenas quedaron firmes y las penas comenzaron a cumplirse.