La Justicia de Neuquén dispuso la prisión preventiva por un mes para C.A.M., el hombre acusado de intentar asesinar a tres personas en el barrio Gran Neuquén, luego de que incumpliera la prisión domiciliaria, cortara la tobillera electrónica y permaneciera prófugo hasta su recaptura.
La medida fue solicitada por el asistente letrado Maximiliano Jávega durante una audiencia de modificación de medidas cautelares. El representante del Ministerio Público Fiscal pidió que se revocara la prisión domiciliaria y se dictara una medida más gravosa, al considerar que el imputado había demostrado un claro incumplimiento de las condiciones impuestas por la Justicia.
Jávega sostuvo que el acusado escapó del domicilio donde debía permanecer, cortó de manera intencional la tobillera electrónica y se mantuvo prófugo durante varios meses, conducta por la que había sido declarado en rebeldía y sobre la que pesaba un pedido de captura.
El fiscal argumentó que ese comportamiento confirmó la existencia de riesgos procesales, principalmente el peligro de fuga y el incumplimiento de las medidas judiciales, por lo que consideró indispensable ordenar una prisión preventiva para garantizar el avance de la investigación. La jueza de garantías Carina Álvarez hizo lugar al planteo del Ministerio Público Fiscal, revocó la prisión domiciliaria y ordenó que el imputado permanezca detenido con prisión preventiva durante el plazo de un mes.
La recaptura de C.A.M. se produjo el 13 de julio en el Hospital Dr. Pedro Moguillansky de la ciudad rionegrina de Cipolletti, donde ingresó para recibir atención médica por una herida de bala. A partir de ese episodio, las autoridades lograron identificarlo y concretar la detención del hombre que era intensamente buscado por la Justicia neuquina.
El intento de homicidio
La investigación del Ministerio Público Fiscal y la Policía de Neuquén determinó que el 5 de junio de 2025, C.A.M. protagonizó un violento ataque a balazos en el barrio Gran Neuquén.
De acuerdo con la acusación, el imputado circulaba en una motocicleta junto a otra persona y, al llegar a la intersección de Pizarro y Rodhe, extrajo un arma de fuego calibre 9 milímetros y efectuó múltiples disparos contra tres hombres que se encontraban sobre una vereda.
Durante la formulación de cargos, la asistente letrada Carolina Gutiérrez precisó que "al menos fueron diez disparos". Como consecuencia del ataque, una de las víctimas sufrió impactos de bala en la cabeza y en el ojo derecho; otra recibió un disparo en el cuádriceps izquierdo y la tercera resultó herida en el antebrazo derecho. Los tres hombres fueron trasladados a los hospitales Horacio Heller y Castro Rendón, donde recibieron atención médica. Tras efectuar los disparos, el acusado escapó del lugar.
Por este hecho, C.A.M. fue imputado por el delito de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, en tres hechos y en concurso ideal. Mientras avanzaba la investigación cumplía prisión domiciliaria con monitoreo electrónico, medida que incumplió al cortar la tobillera y darse a la fuga, situación que finalmente derivó en su recaptura y en la decisión judicial de enviarlo a prisión preventiva.