Una violenta agresión ocurrida en el barrio Labraña de Cipolletti terminó con una joven hospitalizada y su pareja detenida después de permanecer aproximadamente un día y medio prófugo. El fiscal Martín Pezzetta acusó al hombre de ser el presunto autor de lesiones graves calificadas por la relación de pareja y por mediar violencia de género, por un hecho ocurrido durante la mañana del domingo 20 de septiembre.
Según la investigación, todo comenzó con una discusión en la planta alta de una vivienda. El acusado habría comenzado a empujar a la joven para impedir que se retirara y, ante su negativa, comenzó a golpearla con los puños. La agresión continuó de distintas formas y, ante la escalada de violencia, la mujer simuló que se había desmayado para conseguir que el ataque se detuviera.
La estrategia le permitió escapar y llegar hasta la casa de sus suegros, ubicada en el mismo terreno, donde consiguió pedir ayuda. Posteriormente fue asistida en el Hospital de Cipolletti, donde los médicos constataron que había sufrido una fractura en el rostro y traumatismos en distintas partes del cuerpo, lesiones que fueron incorporadas como evidencia en la causa.
Después de la agresión, el acusado desapareció y se montó un amplio operativo para localizarlo. La búsqueda se extendió durante un día y medio, con participación de personal policial y de Prefectura, hasta que finalmente fue encontrado en la costa del río Negro, en la zona de la Margen Sur. Para la Fiscalía, esa conducta fue uno de los elementos centrales para pedir que permaneciera detenido.
Durante la audiencia, el fiscal Pezzetta sostuvo que existían riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación. “Su conducta obviamente es entorpecer el accionar de la Justicia”, afirmó. También advirtió que una eventual liberación podría generar temor en la víctima, provocar descreimiento y poner en riesgo su testimonio. La Fiscalía cuenta con la declaración de la joven, actas de la Comisaría Cuarta y evidencias audiovisuales.
La defensa particular no cuestionó la formulación de cargos, pero se opuso a la prisión preventiva. Argumentó que el acusado no registra antecedentes penales computables y pidió como alternativa que recuperara la libertad con una prohibición de acercamiento. Finalmente, el juez de Garantías Juan Pedro Puntel dio por formulados los cargos y habilitó la etapa penal preparatoria por cuatro meses.
El magistrado también hizo lugar al pedido de la Fiscalía y ordenó la prisión preventiva por el mismo plazo de la investigación. Además, a pedido de la defensa, dispuso que los medios de prensa no puedan tomar imágenes del rostro del imputado, aunque sí puedan registrar el resto de la sala y a las personas presentes en la audiencia.