Un hombre fue imputado por intentar matar a su pareja durante una agresión ocurrida el 26 de octubre en una vivienda de Neuquén capital. Aunque la fiscalía pidió que permaneciera cuatro meses en prisión preventiva, el juez de garantías Juan Manuel Kees dispuso que cumpla detención domiciliaria, con monitoreo electrónico y vigilancia policial.
La fiscal del caso, Lorena Juárez, y el asistente letrado Maximiliano Jávega formularon cargos por tentativa de femicidio. Según la acusación, el hombre golpeó a la mujer en el rostro y el abdomen y luego presionó su cara contra una almohada para impedirle respirar. La intervención de un vecino que escuchó los pedidos de auxilio permitió interrumpir la agresión.
El episodio ocurrió alrededor de las 11.30. De acuerdo con la reconstrucción de la fiscalía, el imputado se dirigió a la habitación donde dormía su pareja, pateó la cama y comenzó a insultarla mientras le exigía explicaciones por una situación anterior. Después de una respuesta de la mujer, empezó a golpearla con los puños y la tomó de la cabeza para presionar su rostro contra la almohada.
Los ruidos de golpes contra la pared, objetos que se rompían y los gritos de auxilio alertaron a un vecino. El hombre se acercó a la vivienda y golpeó con fuerza la puerta. Al advertir su presencia, el agresor soltó a la víctima.
Poco después llegó la Policía. Los efectivos encontraron a la mujer con lesiones en el rostro y el abdomen y la trasladaron a un hospital para recibir atención médica.
La fiscalía ordenó una nueva detención tras evaluar el riesgo para la víctima
Durante la audiencia, la fiscal Lorena Juárez explicó que el acusado había sido demorado el mismo 26 de octubre, pero recuperó la libertad supeditada a la causa y con una prohibición de acercamiento. Luego, el expediente pasó a la fiscalía a su cargo y, tras reunir nuevos elementos, dispuso otra detención el 3 de noviembre.
La investigación incluyó entrevistas con la mujer y familiares, además de una evaluación junto al Servicio de Atención a la Víctima y Testigos (SAVyT) del Ministerio Público Fiscal. Según explicó la representante del organismo, el informe advirtió sobre la necesidad de adoptar medidas de protección ante una trayectoria de violencia sostenida.
La calificación legal provisoria es homicidio doblemente agravado por el vínculo y por haber sido cometido en un contexto de violencia de género, en grado de tentativa y en calidad de autor. La acusación contempla los artículos 42, 45 y 80, incisos 1 y 11, del Código Penal.
Juárez solicitó cuatro meses de prisión preventiva al considerar que existían riesgos de fuga y de nuevas agresiones. Para fundamentar el pedido, mencionó la gravedad de la acusación, la pena en expectativa y la situación de vulnerabilidad de la mujer. También señaló que, pese a la prohibición de acercamiento, la víctima había expresado que no quería que su pareja fuera privada de la libertad.
El juez dispuso cuatro controles policiales por día y monitoreo electrónico
La defensa se opuso al encarcelamiento preventivo y planteó como alternativa que el acusado permaneciera detenido en otra vivienda. El juez Juan Manuel Kees aceptó esa posibilidad, aunque condicionó la medida a que primero se constate el domicilio propuesto.
El magistrado tuvo por formulados los cargos y estableció un plazo de cuatro meses para desarrollar la investigación. También consideró que, con los elementos presentados en esta etapa, no correspondía imponer la prisión preventiva solicitada por la fiscalía.
Hasta que se verifique la dirección donde cumplirá la medida, el imputado permanecerá detenido durante 24 horas. Luego deberá cumplir arresto domiciliario con un dispositivo de monitoreo electrónico, sin posibilidad de mantener contacto con la víctima y bajo cuatro controles policiales diarios.
La investigación continuará durante los próximos cuatro meses, mientras se mantienen las restricciones destinadas a resguardar a la mujer.