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Martes 03 de Marzo, Neuquén, Argentina
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Alarma en el fútbol amateur: por qué ocurren las muertes súbitas y qué controles pueden evitar nuevas tragedias

La muerte de un jugador de 43 años en un torneo amateur de Cipolletti reavivó la preocupación por los episodios cardíacos en el deporte recreativo. El médico deportólogo Jorge Calaio explicó que estudios claves pueden prevenir desenlaces fatales.

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la llamada muerte súbita en el deporte casi siempre está asociada a patologías previas que la persona desconoce, dijo un médico deportólogo.

El fútbol amateur del Alto Valle volvió a quedar atravesado por el dolor y la preocupación. La muerte de Gabriel “Mono” Rivas, un vecino de Cipolletti de 43 años que se descompensó mientras disputaba un partido del Torneo Don Pedro en las canchas del Club La Amistad, encendió nuevamente las alarmas sobre los riesgos cardíacos en el deporte recreativo.

El hombre sufrió una descompensación en pleno encuentro, fue trasladado en ambulancia al Hospital Pedro Moguillansky y falleció tras ingresar con un paro cardíaco. El hecho ocurrió apenas días después de otro episodio similar en el complejo Duronia, donde también murió un jugador durante un partido preparatorio de la Liga Municipal de Veteranos.

La seguidilla de casos volvió a instalar una pregunta inevitable: ¿por qué ocurren estas muertes en personas que aparentemente estaban sanas?

“El deporte no mata, dispara un problema oculto", dijo el médico deportólogo Jorge Calaio en declaraciones al programa Entretiempo por AM550. Explicó que la llamada muerte súbita en el deporte casi siempre está asociada a patologías previas que la persona desconoce.

“La muerte súbita es un evento que le cuesta la vida a alguien aparentemente sano. Y remarco ‘aparentemente’, porque esa persona tenía una patología oculta que no sabía que padecía”, señaló el especialista.

Según detalló, el ejercicio físico no genera el problema, sino que actúa como desencadenante. “El deporte no es el que produce la muerte; el fútbol, el running o el ciclismo funcionan como disparadores de algo que ya estaba presente en el cuerpo”, explicó.

 

Amateur vs. profesional: la gran diferencia

Calaio indicó que la enorme mayoría de estos episodios ocurre en deportistas recreativos y no en atletas profesionales. El motivo principal es la falta de controles médicos previos. “El 96% de estos eventos sucede en deportistas amateurs. Los profesionales están sometidos a evaluaciones médicas muy profundas, algo que no ocurre en el deporte recreativo”, afirmó.

En torneos amateurs como los que se disputan cada fin de semana en el Alto Valle participan cientos de jugadores mayores de 30 o 40 años, muchos de ellos sin chequeos médicos recientes.

El especialista explicó que existe un perfil predominante en los casos de muerte súbita deportiva: mayoría de víctimas masculinas, edad superior a los 35 años y que realizan actividad física intensa sin entrenamiento regular. A este grupo se lo conoce popularmente como los “gladiadores de fin de semana”.

“Son personas que durante la semana no entrenan y el sábado o domingo realizan un esfuerzo físico muy exigente para el que el cuerpo no está preparado”, describió Calaio.

 

Factores que aumentan el riesgo

El médico señaló que varios hábitos frecuentes en el fútbol amateur pueden potenciar situaciones de riesgo:

  • Jugar sin controles médicos previos
  • Consumir alcohol antes del partido
  • Competir con altas temperaturas
  • Falta de hidratación adecuada
  • Sobrepeso, tabaquismo o hipertensión

“Ir a jugar después de un asado o tomar alcohol y exponerse a altas temperaturas es un llamado a que ocurra algo”, advirtió.

 

Tres estudios que pueden salvar vidas

Para el deportólogo, la prevención es simple y accesible. Aseguró que tres estudios básicos permiten detectar el 99% de los riesgos cardiovasculares.

Los controles recomendados son: Electrocardiograma, Prueba de esfuerzo (ergometría) y Ecodoppler cardíaco.

“Con esos tres estudios, si están bien, una persona tiene un 99% de probabilidades de no sufrir un evento cardíaco durante la práctica deportiva”, explicó.

La recomendación es realizarlos al menos una vez por año, especialmente después de los 35 años.

 

La importancia de la organización y la respuesta inmediata

Calaio también puso el foco en la responsabilidad organizativa de los torneos amateurs, donde muchas veces faltan medidas básicas de seguridad.

Entre ellas destacó: presencia de personal capacitado en RCP, desfibriladores disponibles en los predios y evaluación de horarios y temperaturas extremas

“Si hay un desfibrilador y alguien capacitado para actuar rápido, muchas veces esa vida puede salvarse”, sostuvo.

 

Del luto a la prevención

Las muertes recientes generaron conmoción entre jugadores y vecinos, pero también abrieron un debate necesario sobre los cuidados en el deporte recreativo.

El crecimiento del fútbol amateur en la región convoca cada fin de semana a miles de personas, muchas de ellas motivadas por la recreación y la vida saludable. Sin embargo, especialistas advierten que hacer deporte sin controles médicos puede transformar una actividad saludable en un riesgo evitable.

La advertencia es clara: la prevención no requiere grandes esfuerzos, pero sí conciencia. “Un chequeo anual puede marcar la diferencia entre disfrutar del deporte o enfrentar una tragedia”, concluyó el deportólogo.

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