Tras la suspensión de actividades impuesta por el gobierno de Río Negro, Patagonia Gold, a cargo del emprendimiento minero Calcatreu, rompió el silencio y salió a defender su actuación: confirmó la medida de la Secretaría de Trabajo, aseguró que es parcial y temporal, y sostuvo que trabaja con las autoridades para resolver las observaciones y conseguir que las tareas afectadas puedan retomarse cuanto antes. El descargo de la minera puso el foco, además, en el empleo local y afirmó que actualmente 175 de sus 233 empleados directos son residentes de Río Negro, mientras que 109 son de Ingeniero Jacobacci, la localidad más cercana a la mina de oro.
La decisión provincial generó un fuerte cimbronazo alrededor de uno de los proyectos mineros más importantes de Río Negro. La Secretaría de Trabajo ordenó la suspensión luego de una inspección y el Gobierno provincial sostuvo que la empresa no venía cumpliendo con compromisos vinculados con la contratación de trabajadores rionegrinos, capacitación y generación de oportunidades laborales en la zona. La Provincia también remarcó que el esquema 80/20 constituye un piso y que existen otros compromisos asumidos en las mesas de trabajo con el Municipio de Jacobacci, sindicatos y representantes de la comunidad.
Ahora, Patagonia Gold eligió responder con números. Y puso sobre la mesa una cifra que pretende ser contundente: el 75% de sus empleados directos proviene de Río Negro. Sobre una plantilla de 233 trabajadores, la compañía contabiliza 175 rionegrinos y, dentro de ese universo, 109 habitantes de Ingeniero Jacobacci. Es decir, casi la mitad de toda su dotación directa tiene residencia en la localidad que se encuentra en el corazón de la discusión por el impacto laboral de Calcatreu.
Pero la empresa fue todavía más allá y desagregó la nómina correspondiente a la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA). Según el comunicado, de los 154 trabajadores bajo ese convenio, 143 pertenecen a AOMA Río Negro, mientras que 93 corresponden a AOMA Jacobacci y 11 a AOMA Foneo. Con esos datos, Patagonia Gold busca mostrar que la contratación de trabajadores de la provincia es real.
Sin embargo, ahí aparece el punto más caliente de la discusión. El Gobierno rionegrino sostiene que esos números no alcanzan para cerrar el conflicto, porque el cuestionamiento no se limita al porcentaje de trabajadores locales. La Provincia afirmó que el esquema 80/20 debe complementarse con capacitación, mecanismos transparentes de selección y un proceso progresivo para reemplazar trabajadores provenientes de otras jurisdicciones cuando existan perfiles disponibles en Río Negro.
Frente a ese planteo, la minera construyó buena parte de su descargo alrededor de una explicación: no todos los puestos mineros pueden ser cubiertos automáticamente por trabajadores locales. Patagonia Gold argumentó que Calcatreu representa una actividad nueva para la provincia y que existen posiciones que requieren experiencia y capacitación especializada. Por eso, aseguró que trabaja en la formación de trabajadores de la región y que, cuando resulte necesario, incorpora profesionales y técnicos con experiencia.
La compañía también dejó en claro que reconoce las facultades de fiscalización de la Secretaría de Trabajo. En lugar de cuestionar la autoridad provincial, Patagonia Gold eligió remarcar que mantiene conversaciones con los funcionarios para aclarar los aspectos que motivaron la suspensión y avanzar hacia el levantamiento de la medida.
Además, reveló que durante la inspección se labraron dos actas. Una estuvo relacionada con elementos de seguridad, entre ellos cartelería, mientras que la otra estuvo vinculada con el cumplimiento de la Ley Provincial 5804, conocida como normativa 80/20. La empresa, sin embargo, no detalló en su comunicado cuáles fueron específicamente las observaciones asentadas en esas actas ni qué punto concreto de la contratación laboral fue considerado incumplido por la autoridad.
Y en ese silencio aparece una de las claves de la pelea. Mientras Patagonia Gold exhibe su propia estadística de trabajadores rionegrinos, el Gobierno sostiene que el problema está en el cumplimiento integral de los compromisos asumidos. La Provincia fue contundente al señalar que acompaña la inversión minera, pero exige que el desarrollo también genere empleo, capacitación, conocimiento y oportunidades reales para los habitantes de Río Negro.
Por eso, el comunicado empresarial no se limita a defender números. También fija una posición frente a las expectativas que Calcatreu generó en Jacobacci. Patagonia Gold advierte que presentarse a una búsqueda laboral, entregar antecedentes o participar de una entrevista no garantiza un puesto de trabajo. La incorporación, explica, depende de las necesidades operativas, la experiencia, la capacitación y las competencias requeridas para cada función.
La frase más fuerte aparece casi al final del documento: la empresa sostiene que no puede asumir la responsabilidad por todas las expectativas individuales y colectivas que el proyecto generó en relación con las fuentes laborales. Traducido sin vueltas: Calcatreu puede generar empleo, pero no significa que todos los que esperan un puesto vayan a conseguirlo.
Mientras tanto, la suspensión sigue siendo el dato que domina la escena. La medida alcanza, según la empresa, a exploración, mina y extracción de minerales, trituración y zaranda y obras civiles. Patagonia Gold insiste en que se trata de una suspensión preventiva, parcial y temporal y asegura que busca destrabar el conflicto con la Provincia lo antes posible.
Así, Calcatreu quedó atrapado en una pulseada que va mucho más allá de una inspección laboral. De un lado, el Gobierno rionegrino reclama que la millonaria inversión minera se traduzca en empleo y oportunidades concretas para los rionegrinos. Del otro, Patagonia Gold defiende los números de su plantilla, reivindica su política de contratación local y advierte que una operación minera requiere trabajadores con determinadas capacidades y experiencia.