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Sábado 11 de Abril, Neuquén, Argentina
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Cayó el consumo de cerveza en Neuquén: cuáles son las razones detrás del fenómeno

La caída del consumo de cerveza en Neuquén responde a un fenómeno mundial vinculado al cambio de hábitos, al menor consumo de alcohol y a nuevas preferencias, que en el contexto local se profundiza por la situación económica.

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Destacaron que el proceso se viene profundizando desde la pandemia.

La caída en el consumo de cerveza ya se siente en Neuquén y en distintas ciudades del Alto Valle. Así lo describió el empresario gastronómico Pablo Méndez, durante una entrevista en el programa Entretiempo por AM550, donde analizó el escenario actual del sector.

“Estamos como los tulipanes: de noche nos estamos apagando de a poquito”, expresó al referirse al movimiento en bares y cervecerías. La imagen sintetiza un proceso que, según explicó, se viene profundizando desde la pandemia.

Méndez señaló que el fenómeno no es exclusivo de Argentina. “Es una corriente mundial. Están cambiando los hábitos de consumo, básicamente del alcohol”, indicó durante la charla radial. Sin embargo, aclaró que el contexto económico local agrava la situación.

El público cambió y dejó de sostener el consumo

Uno de los factores clave es la transformación del perfil de quienes frecuentan bares. “El público era +35. Esas personas hoy ya tienen familia, se cuidan más”, explicó. Al mismo tiempo, quienes deberían reemplazar a ese grupo no consumen de la misma manera. “La gente que venía detrás cambió su forma de consumir alcohol. Ya no toma tanto, opta por otras cosas”, afirmó.

Para Méndez, esto generó un quiebre: “Nunca se renovó el público que llenaba los bares hace cinco o seis años”. En cuanto a las nuevas elecciones, detalló que hay una migración hacia otras bebidas. “Se están yendo a cervezas sin alcohol, kombuchas y limonadas”, comentó.

La economía reduce las salidas y el gasto

A ese cambio cultural se suma el impacto del bolsillo. “La plata alcanza menos. Antes salías dos o tres veces por semana; hoy, una. Antes tomabas tres pintas; hoy, una”, explicó.

Ese ajuste se traduce en menos consumo y obliga a repensar el funcionamiento de los locales. Además, describió la presión de los costos: “Hoy lo que más pesa es la energía y los empleados”. En ese sentido, marcó una dificultad concreta: “Si subís el precio, vendés menos. Es una ecuación complicada”.

El sector busca adaptarse a un nuevo escenario

Frente a este panorama, los gastronómicos analizan cambios para sostener la actividad. “Hay que ver cómo nos acomodamos, quizás achicarnos para resistir”, planteó.

De todos modos, descartó una desaparición del producto. “La cerveza va a seguir. Tiene miles de años, va a tener altos y bajos”, sostuvo. Como alternativa, mencionó una posible reconversión: “Tal vez haya que enfocarse más en gastronomía y no tanto en producción”.

El empresario también subrayó la velocidad del cambio. “Nadie lo vio venir. En tres o cuatro años cambió todo”, afirmó. Con menos consumo y nuevos hábitos, el sector cervecero del Alto Valle atraviesa una etapa de transición que obliga a redefinir estrategias para sostenerse en un mercado cada vez más exigente.

 

La entrevista completa:

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