A pocos meses de una nueva peregrinación a Ceferino Namuncurá, la localidad de Chimpay ya trabaja en los preparativos para recibir a miles de fieles y visitantes. La edición número 56 de la tradicional peregrinación tendrá su jornada central el domingo 30 de agosto, mientras que las actividades comenzarán días antes con la denominada "Semana de la Fe". Estiman que entre 30 mil y 50 mil personas participarán de las celebraciones, tal como ocurre cada año.
En diálogo con el programa "Nos Vamos" que se emite por CN 24/7 Canal de Noticias, el secretario de Turismo de Chimpay, Mariano Teres, destacó que el principal atractivo de la localidad es el Santuario de Ceferino Namuncurá, aunque también existen otras propuestas como turismo rural, pesca en el río Negro, avistaje de aves en la laguna Rosario Burgos, canotaje y actividades recreativas para niños. Además, recordó que Chimpay es la Capital Provincial de la Cereza y adelantó que este año se proyecta el regreso de la tradicional fiesta.
Teres explicó que el santuario recibe visitantes durante todo el año y que el Camping Municipal concentra gran parte del alojamiento durante la peregrinación, debido a la limitada capacidad hotelera del pueblo. El predio cuenta con espacios para carpas, casillas rodantes y vehículos, además de servicios sanitarios, duchas y energía eléctrica. Actualmente se realizan tareas de puesta en valor y reparación de infraestructura tras los daños ocasionados por un fuerte temporal que afectó la zona meses atrás.
A unos 60 kilómetros de Junín de los Andes, en la comunidad mapuche de San Ignacio, se encuentra el santuario donde descansan los restos de Ceferino Namuncurá. El templo, con forma de kultrúm, simboliza el encuentro entre la espiritualidad cristiana y la cultura mapuche. Allí, la comunidad trabaja diariamente en la preservación del sitio y en el acompañamiento de los visitantes que llegan en busca de una experiencia espiritual y cultural.
Dulce María Namuncurá, sobrina bisnieta del beato e integrante de la comunidad, explicó en el mismo programa que el santuario funciona como un puente entre los peregrinos y el pueblo mapuche. "Buscamos resguardar el lugar y preservar el legado de Ceferino", señaló. El predio cuenta con un circuito que incluye la capilla, el Cerro de la Cruz, el cementerio histórico de la comunidad y el cultrún donde reposan sus restos. El santuario permanece abierto todos los días de 10 a 16 y recibe visitantes de todo el país y del exterior.
El mensaje de Ceferino Namuncurá continúa vigente más de un siglo después de su muerte. Su deseo de "ser útil a su gente" sigue guiando a miles de fieles que llegan cada año a estos sitios cargados de historia, espiritualidad e identidad cultural. Entre la fe, la naturaleza y las tradiciones mapuches, Chimpay mantiene viva la memoria del joven beato patagónico.