La Justicia de Neuquén condenó a prisión perpetua al hombre hallado culpable del femicidio de Jéssica Noemí Scarione en septiembre de 2025 en el barrio Colonia Rural Nueva Esperanza de Neuquén, en una sentencia que confirmó la pena máxima contemplada para este tipo de delitos. El tribunal dio a conocer el fallo luego de que, durante el juicio, se acreditara la responsabilidad del acusado en el crimen.
La condena fue impuesta por el delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por haber sido cometido por un hombre contra una mujer mediando violencia de género, figura contemplada en el Código Penal como femicidio. La resolución judicial se dictó tras la audiencia de cesura, en la que se definió la pena correspondiente.
Durante el proceso, la fiscalía sostuvo la acusación con distintas pruebas y destacó que los hechos permitieron demostrar tanto la autoría del imputado como el contexto de violencia de género en el que se produjo el asesinato. Esa calificación fue respaldada por el tribunal al momento de dictar sentencia.
Con este fallo concluye una de las etapas centrales del proceso judicial, aunque las partes conservan las instancias legales previstas para recurrir la decisión. Desde el Ministerio Público Fiscal remarcaron que la sentencia constituye una respuesta judicial frente a un hecho de extrema gravedad y reafirma el compromiso institucional en la investigación y persecución de los femicidios.
Cómo fue el ataque
Según la investigación del Ministerio Público Fiscal, el femicidio ocurrió el 12 de septiembre de 2025 en la vivienda que la pareja compartía en el barrio Colonia Rural Nueva Esperanza. La teoría del caso sostiene que la relación entre Espinosa y Scarione estaba atravesada por distintos episodios de violencia de género física y psicológica desde comienzos de 2021.
En ese contexto, el acusado habría efectuado un disparo con un arma de fuego que impactó en el abdomen de la víctima. La herida provocó una hemorragia masiva que derivó en su fallecimiento. Luego del ataque, Espinosa escapó del lugar.
Meses después, el 29 de mayo, Espinosa reconoció su responsabilidad en el hecho mediante un acuerdo parcial presentado por el Ministerio Público Fiscal. Fue declarado penalmente responsable por el delito de homicidio triplemente agravado por el vínculo, por mediar violencia de género y por el uso de arma de fuego, en carácter de autor.