La euforia por el triunfo de la Selección Argentina se vivió con intensidad en distintos puntos de Neuquén. Sin embargo, mientras cientos de personas celebraban el pase del equipo nacional, una familia de Valentina Norte descubrió que la fiesta estuvo a punto de convertirse en una tragedia.
El hecho ocurrió el miércoles por la tarde, una vez finalizado el partido entre Argentina e Inglaterra. En medio de los festejos, los integrantes de la familia escucharon un fuerte golpe sobre el techo de la vivienda. En ese momento pensaron que se trataba de una piedra.
"Sentimos un golpe bastante fuerte y creímos que era una piedra que había caído sobre el techo. Salimos a mirar y no vimos nada, así que lo dejamos pasar", relató a Mejor Informado una de las integrantes de la familia.
La sorpresa llegó varias horas después, cuando fueron a acostarse. Al ingresar a una de las habitaciones observaron un orificio en el cielorraso. Debajo había restos del material desprendido y, al correr una cortina, encontraron el proyectil.
La vivienda está ubicada en el sector de Valentina Norte, frente al barrio San Lorenzo. El techo de chapa con cielorraso fue perforado por la bala, que finalmente quedó dentro de la habitación. "Gracias a Dios cayó en la habitación donde no estábamos. Si hubiera entrado en la otra pieza estaban mis dos hijas", expresó la mujer.
Más allá del episodio, la mujer evitó apuntar contra personas en particular y eligió transformar el susto en un mensaje para toda la comunidad. "Que la gente festeje, pero de otra manera. Hay que tener conciencia. Si alguien dispara un arma hacia arriba, esa bala en algún momento vuelve a caer y puede matar a una persona", sostuvo.
El episodio volvió a poner sobre la mesa el riesgo que representan los disparos al aire durante celebraciones deportivas. Aunque muchas personas los consideran una forma de festejo, cada proyectil que se dispara asciende y luego desciende con la fuerza suficiente para provocar lesiones graves o incluso la muerte.
La familia espera que la experiencia sirva como un llamado de atención para evitar que una celebración termine en una tragedia. "Lo contamos porque queremos que la gente tome conciencia. Nosotros tuvimos suerte, pero podría haber sido muy distinto", concluyó la muje