Bajo la gestión de Rolando Figueroa, el Gobierno de Neuquén continúa a paso firme con su política de despedir de la Administración Pública a los trabajadores que incurran en faltas graves, ya sea ausentarse a su trabajo o cometer delitos vinculados a la corrupción.
La última noticia que se dio a conocer este miércoles por la mañana es que el Ejecutivo echó a un trabajador de planta permanente del Estado por faltar una semana completa sin justificación alguna.
La persona en cuestión, identificada como Sebastián Mansilla, faltó a trabajar entre el martes 2 y el lunes 8 de enero del 2024.
“Su despido marca una evidente diferencia con lo que ocurría en gestiones anteriores, cuando la falta de controles era moneda corriente”, expresaron desde el Gobierno.
El control de asistencia se realiza por huellas digitales y la idea es “garantizar el cuidado y la transparencia de los recursos del Estado”.
Se indicó que “quienes incumplen, quedan indefectiblemente afuera de los cuadros de la Administración Pública provincial”.
De acuerdo al decreto firmado por el Ejecutivo, el extrabajador estatal deberá devolver el dinero en caso de que haya cobrado los días que se ausentó a su trabajo sin justificación. De no hacerlo, intervendrá la Fiscalía de Estado.