En el marco de la Fiesta Nacional del Chef Patagónico, la chef Graciela “Gachi” Caffa Lucero fue distinguida oficialmente como Embajadora de la Gastronomía Neuquina, un reconocimiento que pone en valor su recorrido, su compromiso con la identidad regional y su proyección dentro y fuera de la provincia.
La distinción, otorgada mediante resolución provincial, se inscribe dentro del Sello de la Gastronomía Neuquina, una política pública que articula producción, turismo y cocina con el objetivo de fortalecer la identidad culinaria y el desarrollo económico local. En ese contexto, también se presentó una actualización del programa que incorporó la figura de Embajador del Vino Neuquino, ampliando el enfoque integral de la experiencia gastronómica.
Con más de una década de trayectoria, Caffa Lucero se ha consolidado como una de las caras visibles de la cocina patagónica. Su trabajo en el restaurante Aura —distinguido con el sello provincial— y su participación en eventos provinciales, nacionales e internacionales reflejan un camino sostenido de crecimiento y posicionamiento.
Pero su nombre tomó aún más fuerza en 2025, cuando se consagró como la gran campeona del Festival Patagónico de la Empanada en Zapala. Allí logró imponerse en tres de las cuatro categorías —Empanada Neuquina, Patagónica de Autor y Federal—, destacándose por propuestas que combinan técnica, creatividad y productos regionales.
Entre sus creaciones más valoradas aparecen combinaciones que sintetizan el ADN gastronómico neuquino: empanadas de chivo con masa de ñaco o versiones gourmet con trucha, mariscos y quesos regionales. Siempre con un eje claro: el respeto por el producto, el territorio y la cultura.
“Yo cocino con el alma y quería transmitir esa pasión”, expresó tras su consagración, en una frase que resume su filosofía culinaria y su vínculo emocional con la cocina.
La designación como Embajadora no solo reconoce su talento, sino también su rol como promotora de la gastronomía neuquina. En una provincia que apuesta a consolidar su identidad culinaria como motor turístico, figuras como Caffa Lucero resultan clave para tender puentes entre productores, cocineros y visitantes.
Desde Zapala hacia el resto del país —y ahora también al mundo—, “Gachi” sigue construyendo una carrera que combina pasión, identidad y proyección. Una historia que, como sus empanadas, tiene sabor a territorio