El especialista en electrofisiología pediátrica del Hospital Provincial Castro Rendón, Guido Salvi, confirmó que el centro de salud realizó la primera crioablación pediátrica de la Patagonia, un procedimiento de alta complejidad destinado a tratar arritmias cardíacas en niños y niñas.
Durante una entrevista en el programa “La Primera Mañana” de AM550, el médico explicó que la técnica permite detectar y eliminar “cablecitos extra” dentro del corazón que generan cortocircuitos eléctricos y alteraciones del ritmo cardíaco. “La crioablación es una cauterización en frío. Se lleva la punta del catéter a temperaturas de entre 70 y 80 grados bajo cero para lesionar el circuito que provoca la arritmia”, detalló Salvi.
El profesional señaló que el procedimiento se utiliza especialmente cuando la zona afectada se encuentra muy cerca del sistema normal de conducción del corazón. En esos casos, el frío reduce los riesgos de dañar estructuras cardíacas sensibles, algo que sí podría ocurrir con la radiofrecuencia, técnica basada en calor. La intervención se realiza mediante catéteres que ingresan generalmente por la ingle y avanzan hasta el corazón. Todo el procedimiento se lleva adelante en quirófano, bajo anestesia y con un equipo multidisciplinario integrado por electrofisiólogos, cardiólogos infantiles, anestesistas y técnicos especializados.
“La crioablación pediátrica es única en la Patagonia y el Castro Rendón es el único lugar donde se realiza”, destacó el especialista, quien además remarcó que el equipo está integrado íntegramente por profesionales formados en el hospital público neuquino. Salvi contó que inició su formación en pediatría y cardiología infantil en Neuquén y luego se especializó en electrofisiología en Buenos Aires. Desde octubre regresó a la provincia para desarrollar esta subespecialidad en la región.
Hasta hace pocas semanas, los pacientes pediátricos que necesitaban este tipo de intervenciones debían ser derivados a centros de alta complejidad de Buenos Aires, como el Hospital Italiano o el Garrahan. “El objetivo es evitar derivaciones y poder resolver estos casos en Neuquén. Tenemos una lista de espera y creemos que vamos a poder sostener esta tecnología en el hospital”, afirmó.
Según explicó, el postoperatorio suele requerir solo 24 horas de internación en terapia intensiva pediátrica. Luego se realizan controles cardiológicos y, si no hay complicaciones, el paciente recibe el alta al día siguiente. El especialista también destacó el valor de la salud pública y del trabajo del equipo médico del Castro Rendón. “La salud pública y universal es algo que hay que fortalecer. Atendemos tanto a pacientes con obra social como a quienes no la tienen”, sostuvo.