Cuando se piensa en invierno en la cordillera neuquina, la nieve suele ser la gran protagonista. Sin embargo, Villa Pehuenia-Moquehue invita a mirar más allá. Rodeada por los emblemáticos pehuenes o araucarias, esta aldea de montaña ofrece experiencias únicas para quienes buscan conectar con la naturaleza en estado puro.
Caminar entre árboles que pueden superar los mil años de vida es una de las actividades más recomendadas. Los senderos atraviesan bosques que durante el invierno suelen cubrirse de nieve, creando escenarios que parecen sacados de una postal. Para quienes buscan una experiencia más activa, existen excursiones guiadas con raquetas, trekking, travesías en vehículos 4x4 y recorridos en motos de nieve.
Miradores, artesanías y rincones para recorrer a pie
Una de las grandes ventajas del destino es que muchas de sus mejores experiencias son gratuitas. Recorrer la aldea caminando permite descubrir algunos de sus lugares más atractivos.
El circuito de miradores urbanos ofrece vistas panorámicas de los lagos y de la cordillera. También se destacan la costanera, el muelle turístico, los portales de ingreso y la zona donde los lagos se conectan a través del río Angostura.
Para quienes buscan llevarse un recuerdo, el Paseo de Artesanos reúne a más de 17 productores locales que ofrecen tejidos, trabajos en madera, platería y elaboraciones regionales realizadas con piñón, el fruto característico del pehuén.
Gastronomía regional: sabores que son parte del viaje
La gastronomía es otro de los grandes atractivos de Villa Pehuenia-Moquehue. La localidad ostenta el reconocimiento de Capital de la Gastronomía Neuquina, una distinción respaldada por la tradicional Fiesta Nacional del Chef Patagónico, que este año celebró su edición número 20.
Los visitantes pueden disfrutar de platos elaborados con ingredientes típicos de la región como trucha, cordero, hongos de bosque, piñones, ahumados y cervezas artesanales. Durante los días fríos, los chocolates calientes y las propuestas de cafetería se convierten en un complemento ideal para una jornada al aire libre.
Los lagos Aluminé y Moquehue, protagonistas todo el año
Aunque las bajas temperaturas transforman el paisaje, los lagos continúan siendo una de las principales atracciones del destino.
Las travesías guiadas en kayak permiten recorrer sectores del lago incluso sin experiencia previa. Otra alternativa es realizar paseos náuticos por el lago Aluminé, una actividad que combina navegación, interpretación ambiental y vistas privilegiadas de la cordillera.
Los amantes de la pesca deportiva también encuentran opciones durante el invierno gracias a la práctica de pesca con devolución, una modalidad que busca preservar los recursos naturales de la región.
Cielos estrellados y noches inolvidables
Cuando cae el sol, Villa Pehuenia-Moquehue ofrece otro espectáculo natural. La baja contaminación lumínica convierte a la localidad en uno de los mejores lugares de la Patagonia para observar las estrellas.
Desde los alojamientos, las playas o los sectores boscosos, el cielo nocturno despliega una postal impactante que sorprende tanto a visitantes nacionales como internacionales.