El Pinot Noir encontró en el suelo neuquino una expresión propia y, después de más de dos décadas de trabajo en Chos Malal, busca dar un nuevo paso. La provincia quiere fortalecer su producción y convertir a esta cepa en una parte cada vez más visible de su identidad vitivinícola.
La gerenta de NeuquénTur, Silvana Cerda, destacó en la apertura del Foro del Pinot Neuquino el recorrido construido durante estos años y puso el foco en el trabajo conjunto entre el sector privado y el Estado. “La historia de estas más de dos décadas que venimos llevando adelante en lo vitivinícola de Chos Malal ha demostrado lo que nuestra tierra da”, sostuvo.
Cerda remarcó que el Pinot Noir logró una expresión particular en la región. “Esta cepa vino para quedarse en nuestra provincia, abrazó su suelo y dio su mejor expresión”, afirmó.
Chos Malal sostiene una historia de más de dos décadas
Para Cerda, el crecimiento de la actividad no puede explicarse solamente por las características naturales de la zona. La presencia de productores, enólogos, ingenieros agrónomos y geólogos resultó determinante para transformar esas condiciones en productos que hoy alcanzan mercados nacionales e internacionales.
“Tenemos las condiciones del suelo. Tenemos toda esta cepa que vino para quedarse, pero sin el trabajo de todos ustedes sería imposible lograr los productos de excelentísima calidad que logramos”, señaló.
La gerenta de NeuquénTur también reconoció el papel de quienes decidieron invertir y emprender en la provincia. “Si no fuera por quienes decidieron emprender, quienes decidieron tomar el desafío de invertir, de trabajar el suelo, los enólogos que también nos están acompañando, los ingenieros agrónomos, geólogos, sin dudas nada de esto sería posible”, expresó.
Ese recorrido permitió que la producción vitivinícola neuquina construyera una identidad propia. Chos Malal aparece en ese proceso como uno de los territorios que llevan más tiempo desarrollando esta actividad y que ahora buscan profundizar su crecimiento.
Neuquén plantea nuevos desafíos para su producción
El Foro del Pinot Neuquino también tuvo como objetivo mirar hacia adelante. Cerda sostuvo que uno de los principales desafíos consiste en aumentar la producción y darle al Pinot Noir un lugar más fuerte dentro de la identidad provincial.
“Uno de los principales es seguir creciendo en producción y poder abrazar al Pinot Noir como parte de nuestra identidad neuquina, que sin duda lo es”, afirmó.
La funcionaria planteó además que estos espacios permiten escuchar las necesidades del sector y definir posibles líneas de acompañamiento. “Queremos generar estos espacios para poder escucharlos, para poder generar desafíos y acompañamiento por parte del sector público”, explicó.
Cerda destacó que los protagonistas del proceso son quienes trabajan diariamente en las fincas y bodegas. Por eso, definió el encuentro como una oportunidad para reconocer ese recorrido y, al mismo tiempo, discutir las dificultades que aparecen en una actividad que todavía tiene margen para crecer.
“Estamos orgullosos de eso. Por eso este encuentro: para escucharnos y plantearnos los desafíos que tenemos por delante”, resumió.
El desafío ahora pasa por ampliar la producción sin perder la identidad construida en estos años. Con Chos Malal como uno de los puntos de referencia y el Pinot Noir como una de sus expresiones más reconocibles, Neuquén busca seguir consolidando una actividad que ya logró instalar sus vinos dentro y fuera de la provincia.