La Policía del Neuquén amplió durante el último año su capacidad de vigilancia aérea y actualmente cuenta con 25 drones operativos y 24 pilotos especializados, habilitados y certificados de acuerdo con la normativa de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).
La evolución de la flota fue sostenida en poco más de un año. En mayo de 2025, la Policía disponía de 16 drones institucionales y 22 pilotos certificados. Para diciembre de ese mismo año, la cantidad de equipos había ascendido a 24, distribuidos en Neuquén capital, Chos Malal, Zapala, Cutral Co, Plottier y Añelo. Actualmente, con la incorporación de nuevos dispositivos, la flota llegó a 25 unidades.
Una de las principales funciones de los drones es obtener información del terreno antes de que los efectivos policiales ingresen a un determinado lugar. Los equipos pueden realizar tareas de vigilancia y observación a distancias de entre 200 y 400 metros, permitiendo registrar movimientos, obstáculos, características del terreno y posibles situaciones de riesgo.
La información obtenida desde el aire puede ser utilizada posteriormente para avanzar con procedimientos, investigaciones y allanamientos. De esta manera, la tecnología permite que los investigadores conozcan previamente las características del escenario en el que deberán intervenir y puedan anticipar decisiones operativas.
El uso de drones también permite reducir la exposición del personal policial en determinadas situaciones. La observación aérea facilita el reconocimiento de zonas que pueden presentar dificultades de acceso o riesgos para los efectivos, al tiempo que aporta imágenes que pueden complementar otras fuentes de información utilizadas durante una investigación.
Investigaciones nocturnas
La incorporación de equipos de última generación amplió además las posibilidades de trabajo durante la noche y en condiciones de baja visibilidad. Entre ellos se encuentran los DJI Matrice 4T, que cuentan con cámaras de alta definición, zoom y visión térmica. Esta tecnología permite detectar fuentes de calor y obtener imágenes aun en escenarios de oscuridad.
Los operativos nocturnos son una de las aplicaciones que comenzó a cobrar mayor relevancia. Como antecedente, en marzo pasado la Policía utilizó drones durante procedimientos realizados en distintos barrios de la ciudad de Neuquén.
La flota también incorpora equipos FPV, como el Avata 2, diseñados para vuelos en primera persona y para operar en espacios reducidos. Este tipo de dispositivo amplía las posibilidades de reconocimiento en escenarios donde un dron convencional puede tener mayores limitaciones.
Una herramienta para investigaciones y microtráfico
La tecnología aérea también se incorporó a las investigaciones criminales y a los procedimientos contra el microtráfico. En estos casos, las imágenes obtenidas por los drones pueden aportar información para identificar movimientos, relevar determinados sectores y contribuir al trabajo previo a una intervención policial.
El uso de estas herramientas se integra, además, con otros sistemas tecnológicos de la Provincia. La Policía cuenta con herramientas de videovigilancia y recursos utilizados por Criminalística, mientras que el Ministerio de Seguridad incorporó software especializado para analizar evidencia audiovisual proveniente de diferentes fuentes.
Ese sistema permite trabajar con registros de cámaras de seguridad, drones, cámaras corporales, cámaras vehiculares y teléfonos celulares, centralizando imágenes, sincronizando registros y generando informes con trazabilidad para las investigaciones judiciales.
También se utilizan en rescates y emergencias
La utilización de drones excede el ámbito estrictamente policial. Los equipos se convirtieron también en una herramienta para la búsqueda y rescate de personas, especialmente en zonas rurales, agrestes o de difícil acceso.
Desde el aire, los dispositivos permiten cubrir grandes superficies en menos tiempo y obtener una perspectiva que resulta difícil de conseguir mediante rastrillajes exclusivamente terrestres. La posibilidad de transmitir imágenes y relevar sectores de manera rápida puede contribuir a orientar el trabajo de los equipos que intervienen en una emergencia.
La experiencia se extendió también a incendios y otros eventos críticos. Durante el incendio forestal del Valle Magdalena, cercano a Junín de los Andes, fueron utilizados seis drones Matrice 30 Series para realizar tareas de observación, relevamiento y mapeo de un incendio que afectó más de 15.000 hectáreas.
Los dispositivos pueden ser empleados ante incendios forestales o estructurales, inundaciones, accidentes, estructuras inestables y otras situaciones de emergencia. En esos escenarios, las imágenes obtenidas en tiempo real permiten contar con información sobre el terreno y orientar las decisiones del personal que participa del operativo.
Para ampliar este tipo de capacidades, la Provincia también trabaja en la capacitación de personal de distintas áreas. El manejo de los drones requiere formación específica y, para las operaciones policiales, los pilotos deben contar con la correspondiente habilitación y certificación bajo la normativa de la ANAC.
La apuesta del Gobierno por la tecnología
El crecimiento de la flota de drones se inscribe en una política provincial que busca incorporar tecnología a la prevención del delito y al trabajo operativo de las fuerzas de seguridad. El gobernador Rolando Figueroa destacó la inversión realizada por la Provincia y sostuvo que se lleva adelante “con mucho sacrificio, pero con el convencimiento de que la policía debe tener el armamento y la tecnología”.
“Venimos hace tiempo trabajando con tecnología e invirtiendo mucho, sobre todo en drones. Han ayudado muchísimo en poder detectar a distintas bandas criminales y poder desmenuzar -a través del trabajo investigativo- las distintas redes que tienen todos estos personajes, a quienes en la provincia del Neuquén estamos decididos a darles lucha”, afirmó.
Con 25 equipos operativos y 24 pilotos certificados, los drones se consolidan así como una herramienta incorporada a distintas áreas de la seguridad provincial. Desde la vigilancia y los allanamientos hasta las investigaciones, los rescates y la respuesta ante emergencias, la capacidad de observar el territorio desde el aire pasó a formar parte de la planificación cotidiana de los operativos.