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Sergio Landoni, el sommelier que lleva la identidad del vino de la Patagonia al mundo

Distinguido como primer Embajador del Vino Neuquino en la Fiesta Nacional del Chef Patagónico, Sergio Landoni analiza el presente del vino en la región, el cambio en el consumo y el valor de contar historias desde el territorio.
 

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“El vino genera momentos, genera interés, genera identidad. Y eso es lo que tenemos que seguir construyendo", expresó Landoni..

La última edición de la Fiesta Nacional del Chef Patagónico en Villa Pehuenia no solo celebró dos décadas de gastronomía regional, sino que también marcó un hito para la vitivinicultura local. En ese escenario, el sommelier Sergio Landoni fue distinguido como el primer Embajador del Vino Neuquino, una figura inédita en el país que busca posicionar al vino como parte central de la identidad productiva y turística de la provincia.
En diálogo con AM550, durante el programa Entretiempo, Landoni valoró la magnitud del evento y el impacto de la convocatoria: “La fiesta fue exitosa, fueron los 20 años y tuvo una convocatoria impresionante desde el primer día. El sábado fue tremendo. La gente disfrutó realmente de todo lo que ofrecía”.
La distinción, otorgada en el marco de la actualización del Sello de Distinción de la Gastronomía Neuquina, no es solo un reconocimiento personal, sino también una herramienta estratégica. “Celebro con mucha alegría que se haya creado esta figura. Es algo que se estaba necesitando. Tiene un aporte muy significativo porque ayuda a difundir y a que el vino neuquino tenga una voz”, explicó.

Landoni fue distinguido como Embajador del Vino Neuquino, con el objetivo de fortalecer la integración entre producción, gastronomía y turismo.

El vino como identidad y experiencia

Para Landoni, el vino dejó de ser simplemente una bebida para convertirse en una expresión cultural. “El vino se convirtió en una expresión del lugar, de las personas, de la cultura que lo rodea”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que el cambio en el consumo es clave para entender el momento actual del sector.
“Antes Argentina era un país de altísimo consumo de vinos más simples. Hoy el consumidor prefiere tomar menos, pero de mejor calidad. Ya no se vende tanto una etiqueta o un puntaje, sino la historia que hay detrás de ese vino”, señaló.
Ese cambio abre una oportunidad para la Patagonia y, en particular, para Neuquén. “Tenemos mucho para contar. Somos una industria joven, con poco más de 25 años, pero ya tenemos identidad. El clima, la tierra, la elaboración, el paisaje y la gastronomía suman valor. No se trata solo de una copa, sino del contexto”, explicó.

“El vino se convirtió en una expresión del lugar, de las personas, de la cultura que lo rodea”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que el cambio en el consumo es clave para entender el momento actual del sector.

Desde su experiencia en San Martín de los Andes, el sommelier destaca que el entorno potencia la experiencia: “Cuando se combinan paisajes únicos, gastronomía cuidada y vinos de calidad, se generan momentos que no se olvidan”.
Durante la fiesta, el vino tuvo un rol protagónico y permitió medir el interés del público. “La gente no solo pedía vino, preguntaba qué estaba tomando, de dónde venía, qué uvas tenía. Hay una curiosidad creciente”, contó Landoni.
Además, señaló que esta tendencia no es solo local, sino global. Tras la participación argentina en ferias internacionales, como la de París, el mensaje es claro: “Ya conocemos el Malbec, ¿qué más tienen? Ahí es donde la Patagonia tiene una enorme posibilidad”.

 

Qué hace un sommelier

Consultado sobre su rol, Landoni explicó que el sommelier es el nexo entre el productor y el consumidor. “Es quien acerca el vino, quien lo recomienda, quien ayuda a entenderlo. Puede trabajar en un restaurante, asesorar bodegas o participar en la comunicación del producto”, detalló.
También destacó que se trata de una profesión en crecimiento en Argentina, con formación académica y certificaciones tanto nacionales como internacionales.
Radicado en San Martín de los Andes desde 1996, Landoni construyó su camino desde la curiosidad. Su vínculo con el vino comenzó como consumidor inquieto, interesado en conocer qué había detrás de cada botella. Con el tiempo, esa inquietud se transformó en vocación.

El sommelier es el nexo entre el productor y el consumidor. “Es quien acerca el vino, quien lo recomienda, quien ayuda a entenderlo. Puede trabajar en un restaurante, asesorar bodegas o participar en la comunicación del producto”, dijo Landoni.

Su formación incluye estudios en comercio exterior con orientación a productos agroalimentarios, experiencia en distintas regiones vitivinícolas y una especialización como sommelier, actualmente en proceso de certificación internacional.
En los últimos años, impulsó proyectos que buscan integrar vino, gastronomía y paisaje. Entre ellos se destaca “Vino a la Montaña”, un encuentro que reúne bodegas patagónicas en la cordillera. También desarrolló degustaciones, capacitaciones y asesoramiento para establecimientos gastronómicos, además de acciones de difusión en ciudades como Vancouver y Londres.
Su trabajo se centra en una idea clave: contar el vino desde el lugar donde nace. “Identifiqué que los vinos existían y tenían calidad, pero pocas veces se contaban desde el territorio”, sostiene.

 

Una política para integrar producción, turismo y gastronomía

La creación de la figura de Embajador del Vino Neuquino forma parte de una estrategia provincial más amplia que busca articular el sector público y privado. La actualización del Sello de Distinción de la Gastronomía Neuquina incorpora al vino como un componente esencial de la identidad regional.
El objetivo es claro: integrar producción, gastronomía y turismo para potenciar el desarrollo económico y cultural. En ese marco, la designación de Landoni reconoce su trayectoria, su conocimiento técnico y su compromiso con la difusión del patrimonio enogastronómico.
El reconocimiento fue entregado por el gobernador Rolando Figueroa, en un acto que también distinguió a referentes de la gastronomía local y reafirmó el rol del vino como motor de la experiencia turística.
Lejos de considerarlo un logro final, Landoni entiende este reconocimiento como el inicio de una nueva etapa. El desafío es consolidar la presencia del vino neuquino dentro de la provincia y proyectarlo a nivel nacional e internacional.
“Hay un trabajo importante por hacer. Desde acciones simples, como acompañar cada plato regional con vino neuquino, hasta estrategias más amplias de difusión. Lo importante es que el vino tenga cada vez más presencia”, afirmó.
Y cerró con una idea que resume su filosofía: “El vino genera momentos, genera interés, genera identidad. Y eso es lo que tenemos que seguir construyendo. Salud”.

 

La entrevista completa a Landoni


 

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