El periodista y escritor Andrés Burgo habló en el programa Entretiempo por AM550 sobre la llegada al cine de El Partido, la película basada en su libro sobre el Argentina-Inglaterra de México 1986. El autor repasó el origen de una obra que trascendió el fútbol para convertirse en una historia sobre Malvinas, identidad, memoria colectiva y el fenómeno Maradona. También dejó su mirada sobre el Mundial 2026 y explicó por qué aquel duelo de cuartos de final sigue generando emociones cuatro décadas después.
Hay partidos que se recuerdan por un resultado. Otros por una jugada. Y algunos, muy pocos, terminan convertidos en relatos que atraviesan generaciones. El Argentina-Inglaterra del 22 de junio de 1986 pertenece a esa categoría. Cuarenta años después, aquella tarde en el estadio Azteca sigue generando debates, emociones y nuevas lecturas.
Ahora, esa historia vuelve a cobrar vida con el estreno de El Partido, la película basada en el libro homónimo de Burgo, quien pasó por los micrófonos de Entretiempo en AM550 para hablar sobre una obra que nació como una investigación periodística y terminó transformándose en una producción cinematográfica de alcance internacional.
“¿Alguna vez pensé que el libro iba a convertirse en película? No, de ninguna manera”, confesó Burgo. Y explicó por qué considera que el proceso fue casi una hazaña. “Primero es difícil empezar a escribir un libro. Después terminarlo, que se publique, que se venda, que se lea. Y después que lo lea un director de cine y diga: ‘Esto puede ser una película’. Ahí vuelve a empezar todo de cero”.
Para el autor, el mérito principal corresponde a los directores Juan Cabral y Santiago Franco y a la productora Flora Fernández Marengo, quienes llevaron adelante un proyecto que logró estrenarse y llegar a las salas de cine. “Es difícil lo que consiguieron. Es una película que pasó por Cannes, que está en muchos cines del país y que después del Mundial se va a estrenar en plataformas. Todo eso es una especie de milagro”, resumió.
Hay partidos que se recuerdan por un resultado. Otros por una jugada. Y algunos, muy pocos, terminan convertidos en relatos que atraviesan generaciones. El Argentina-Inglaterra del 22 de junio de 1986 pertenece a esa categoría. Cuarenta años después, aquella tarde en el estadio Azteca sigue generando debates, emociones y nuevas lecturas.
El film reúne testimonios de protagonistas argentinos e ingleses, material de archivo y nuevas reconstrucciones para analizar uno de los encuentros más emblemáticos de la historia del fútbol mundial. Participan, entre otros, Jorge Valdano, Jorge Burruchaga, Oscar Ruggeri, Julio Olarticoechea, Ricardo Giusti, Gary Lineker, John Barnes y Peter Shilton. La producción tuvo paso por festivales internacionales y busca mostrar que la historia del Argentina-Inglaterra de 1986 trasciende lo deportivo para convertirse en un relato sobre memoria, identidad, política y cultura popular.
Cuando el Mundial entero entró en un solo partido
Lo curioso es que el libro nunca iba a llamarse El Partido. En realidad, Burgo había comenzado trabajando en una reconstrucción integral del Mundial de México 1986. “Yo estaba haciendo un libro sobre ese Mundial. Pero mientras avanzaba me di cuenta de que lo que más me interesaba era el partido contra Inglaterra y no el resto”, recordó.
La decisión fue tan radical como arriesgada. Dejó de lado la final ante Alemania, las semifinales contra Bélgica y el recorrido completo de la Selección para concentrarse únicamente en esos 90 minutos. “Dije: no me importa Maradona campeón del mundo, no me importa la semifinal ni los otros partidos. Me concentro en Inglaterra porque eso me permitía salir de la historia deportiva”, explicó.
Esa elección terminó definiendo el espíritu de la obra.
“Es una historia deportiva, claro, pero no termina siendo un libro de fútbol. Es un libro con fútbol. Lo mismo pasa con la película. No es una película de fútbol, es una película que tiene fútbol”.
Malvinas, política y memoria: todo estaba ahí
Para Burgo, la potencia del Argentina-Inglaterra de 1986 radica en que excede ampliamente el terreno de juego. La guerra de Malvinas había terminado apenas cuatro años antes. Las heridas seguían abiertas. El país todavía procesaba el impacto de un conflicto que había dejado cientos de muertos y miles de excombatientes marcados para siempre. “Había un clima alrededor de ese partido. Malvinas, política, memoria. Todo seguía muy presente”, explicó.
Durante la investigación, uno de los aspectos que más le interesó fue reconstruir cómo vivieron aquel encuentro los excombatientes argentinos. “Me interesaba hablar con los soldados de Malvinas, saber qué habían hecho ese día y qué significaba ese partido para ellos”, contó.
“Dije: no me importa Maradona campeón del mundo, no me importa la semifinal ni los otros partidos. Me concentro en Inglaterra porque eso me permitía salir de la historia deportiva”, explicó Burgo.
Las respuestas que encontró fueron tan contundentes como emotivas. “Ningún partido de fútbol devuelve la vida de los chicos que murieron ni recupera las islas. Pero para muchos de ellos fue una especie de victoria posible. Una venganza posible. Incluso actuó como algo sanador”.
Burgo reconoce que desde una mirada racional la comparación entre una guerra y un partido puede parecer exagerada. Sin embargo, sostiene que los testimonios recogidos durante años muestran otra realidad. “Si para algunos excombatientes ese partido funcionó como un psicólogo, ¿quiénes somos nosotros para discutirles lo que sintieron?”, reflexionó.
Un libro para quienes no saben de fútbol
Uno de los aspectos menos conocidos de la historia de El Partido es el rol que tuvo la escritora y cronista Leila Guerriero como editora. Burgo recordó que ella le planteó una condición fundamental desde el comienzo. “Lo primero que me dijo fue: ‘Este libro lo tengo que entender yo y yo no sé nada de fútbol’”.
Esa frase terminó moldeando toda la escritura. “Me obligó a pensar que la lectora era ella. Eso me permitió construir una historia que funcionara por fuera del fútbol”.
El resultado fue una obra capaz de atraer tanto a los fanáticos de la pelota como a lectores interesados en la política, la historia, la cultura popular o la identidad argentina. Incluso los directores de la película no provenían del universo futbolero. “Los directores no son futboleros. Por eso siempre aclaro que no es un libro para gente de fútbol ni una película para gente de fútbol. Sin dejar de ser futbolera”, señaló.
Maradona: el hombre que entró jugador y salió semidios
Si existe una figura central en la historia es Diego Armando Maradona. Para Burgo, el partido contra Inglaterra representa el momento exacto en que el capitán argentino se transforma en algo mucho más grande que un futbolista. “Maradona entra y sale de ese partido convertido en un semidiós”, aseguró.
En apenas cuatro minutos, Diego construyó dos de las imágenes más poderosas de la historia del deporte: la Mano de Dios y el Gol del Siglo. “Ese día se convirtió en una especie de portavoz de todo un país”, sostuvo el escritor.
Mientras el primer gol generó polémica y enojo eterno en Inglaterra, el segundo provocó admiración universal. “Lo que sí quedó claro ese mismo día fue el segundo gol. Era como si hubiera pasado un cometa por el cielo. Todos entendieron que habían visto algo irrepetible”.
Si existe una figura central en la historia es Diego Armando Maradona. Para Burgo, el partido contra Inglaterra representa el momento exacto en que el capitán argentino se transforma en algo mucho más grande que un futbolista. “Maradona entra y sale de ese partido convertido en un semidiós”, aseguró.
El recuerdo de un chico de 11 años
Burgo tenía apenas 11 años cuando vio el partido. Su recuerdo más nítido no está vinculado al gol de Maradona ni a la clasificación argentina, sino a una conversación familiar horas después. “Mi viejo volvió de comprar pizza y me dijo que el pizzero le había comentado que el gol había sido con la mano”.
La revelación lo sorprendió. “Yo pensaba: ¿cómo con la mano? ¿Se pueden hacer goles con la mano?”.
La tecnología de la época estaba lejos de permitir las repeticiones instantáneas actuales y la famosa picardía de Maradona tardó en descubrirse para muchos espectadores. “Era otro mundo. No existía la inmediatez de hoy. Muchos no vimos la mano en el momento”.
Peter Shilton, el villano perfecto
A casi cuatro décadas del encuentro, Burgo sigue encontrando fascinante la figura del arquero inglés Peter Shilton.
Mientras muchos de los futbolistas ingleses recuerdan aquel partido con admiración y hablan de Maradona con respeto, Shilton continúa manifestando su enojo. “Shilton es necesario”, dijo entre risas.
“Es una especie de personaje antagonista. El resto de los jugadores ingleses están encantados de haber jugado ese partido y hablan de Maradona con devoción. Necesitás alguien que represente la otra cara de la historia”.
Tan importante resulta su figura que ocupa la portada de la última edición del libro y también aparece como una de las imágenes promocionales de la película.
“(Shilton) Es una especie de personaje antagonista. El resto de los jugadores ingleses están encantados de haber jugado ese partido y hablan de Maradona con devoción. Necesitás alguien que represente la otra cara de la historia”.
Lo que comenzó como una investigación periodística terminó convirtiéndose en un libro de culto y ahora en una película que busca conquistar nuevas generaciones. Quizás porque, como sostiene el propio Burgo, en aquellos 90 minutos hubo mucho más que fútbol.
Hubo una guerra reciente, una sociedad buscando sanar heridas, un país necesitado de una alegría colectiva y un futbolista capaz de convertir una tarde cualquiera en una leyenda. Por eso el Argentina-Inglaterra de México 1986 sigue siendo una historia inagotable. Porque cada vez que se vuelve sobre ella aparecen nuevos matices, nuevas emociones y nuevas preguntas.
Y porque, cuarenta años después, aquel partido todavía sigue jugando.
La entrevista a Andrés Burgo, autor de El Partido: