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ACV y alimentación: qué cambios en la dieta ayudan a prevenir hasta el 80% de los casos

Cada 29 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Accidente Cerebrovascular (ACV), una fecha clave para concientizar sobre una de las principales causas de discapacidad y mortalidad a nivel global.

 

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Jueves, 29 de octubre de 2026 a las 11:44
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El Accidente Cerebrovascular (ACV) es una emergencia médica que ocurre cuando el flujo sanguíneo a una parte del cerebro se interrumpe o se reduce, impidiendo que el tejido cerebral reciba oxígeno y nutrientes. En pocos minutos, las células cerebrales comienzan a dañarse o morir.

La buena noticia es que hasta el 80% de los casos se pueden prevenir, y la alimentación adecuada desempeña un papel determinante para proteger nuestro corazón y nuestro cerebro.

¿Qué tipos de ACV existen?

ACV Isquémico (aproximadamente el 85% de los casos): Se produce cuando un coágulo u obstrucción bloquea una arteria que lleva sangre al cerebro.

ACV Hemorrágico: Ocurre cuando un vaso sanguíneo en el cerebro se rompe o agrieta, provocando un sangrado interno.

Factores de riesgo del ACV

Existen diferentes condicionantes que aumentan las probabilidades de sufrir un ACV

Factores modificables (relacionados con el estilo de vida y la alimentación):

  • Hipertensión arterial no controlada: Es el principal factor de riesgo.
  • Alimentación inadecuada: Dietas con elevado consumo de sodio (sal), ultraprocesados, grasas saturadas y trans.
  • Colesterol alto y dislipemias: Acumulación de lipoproteínas LDL y triglicéridos que facilita la formación de placas en las arterias.
  • Sedentarismo, sobrepeso y obesidad: La falta de actividad física regular y el exceso de grasa corporal.
  • Diabetes no controlada: Niveles elevados de glucosa en sangre que dañan los vasos sanguíneos con el tiempo.
  • Consumo de tabaco y alcohol: El tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol elevan la presión y alteran los lípidos sanguíneos.
  • Factores no modificables: Antecedentes familiares o genéticos, edad avanzada.

 

Cómo prevenir el ACV desde la alimentación

Adoptar patrones alimentarios saludables ayuda a mantener las arterias flexibles, controlar la presión arterial y mejorar el perfil lipídico.

Reducir el consumo de sodio y sal: Sustituir la sal de mesa por hierbas aromáticas, especias, ajo o limón. Evitar fiambres, embutidos y productos ultraprocesados ricos en sodio.

Aumentar frutas y verduras: Consumir al menos 5 porciones diarias de diferentes colores para aportar fibra, potasio y antioxidantes.

Elegir grasas de buena calidad: Reemplazar grasas saturadas por insaturadas como aceite de oliva, frutos secos, semillas y pescados (ricos en Omega-3) que disminuyen el colesterol LDL (colesterol malo) y los triglicéridos.

Incorporar legumbres y cereales integrales: Lentejas, garbanzos, avena y arroz integral benefician la salud cardiovascular y ayudan a regular la glucemia y el colesterol.

Elegir agua segura: Priorizar la hidratación con agua potable sobre bebidas azucaradas, gaseosas o alcohólicas. 

 

Síntomas de alerta: regla nemotécnica "rápido"

Si alguien presenta signos compatibles con un ACV, el tiempo es vital:

R – Rostro: Asimetría o boca caída al sonreír.

Á – Ausencia de fuerza: Debilidad o adormecimiento en un brazo o pierna (frecuentemente de un solo lado).

P – Palabra: Dificultad para hablar, articular o entender lo que le dicen.

I – Inmediato: Llamar inmediatamente al servicio de emergencias.

D – Dificultad para caminar: Pérdida súbita del equilibrio, mareo o falta de coordinación.

O – Ojo: Pérdida repentina o alteración de la visión en uno o ambos ojos.

Un dolor de cabeza de gran intensidad, repentino y sin causa conocida, también es motivo de consulta urgente.

¿Qué hacer ante la sospecha de un ACV?

Llame de inmediato al servicio de emergencias médicas (o traslade a la persona al centro de salud más cercano).

Registre la hora exacta en que se iniciaron los síntomas.

No dé medicamentos, alimentos ni agua a la persona.

Mantenga a la persona en un entorno seguro y tranquilo hasta que llegue la asistencia.

 

En este Día Mundial de la Prevención del ACV, cabe destacar que cuidar el corazón y el cerebro con hábitos alimentarios saludables es responsabilidad de todos para disfrutar de una vida plena

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