Un aguará guazú apareció durante la madrugada del miércoles en las calles de Villa Santa Rosa, en la provincia de Córdoba. El animal fue detectado deambulando en la localidad y quedó bajo resguardo tras la intervención de distintos equipos que participaron de su recuperación.
La Guardia Local y personal municipal trabajaron junto con efectivos que realizaban tareas de patrullaje preventivo. Después se sumó Policía Ambiental de Oncativo, que tomó intervención para asegurar el traslado del ejemplar.
El destino fue la reserva natural y centro de rescate de fauna Tatú Carrera, ubicada en Casa Grande, en el Valle de Punilla. Allí permanece bajo observación y en cuarentena mientras se evalúa su estado.
El aguará guazú permanece bajo observación
El ejemplar permanecerá en el centro de fauna hasta que reúna las condiciones necesarias para regresar a su ambiente natural. La cuarentena permitirá controlar su evolución antes de definir los próximos pasos.
El aguará guazú, cuyo nombre significa “zorro grande” en guaraní, es el cánido de mayor tamaño de Sudamérica. Su presencia también tiene una particularidad para la fauna argentina: el país alberga la población más austral de esta especie.
Su nombre científico es Chrysocyon brachyurus. Se trata de un animal silvestre que puede desplazarse por ambientes abiertos y recorrer grandes extensiones, por lo que un ejemplar fuera de su entorno habitual puede requerir asistencia especializada.
La especie enfrenta distintos niveles de amenaza
En Argentina, el aguará guazú está considerado Vulnerable por la Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos (SAREM). A escala internacional, la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo clasifica como Casi Amenazado.
El rescate realizado en Villa Santa Rosa permitió mantener al ejemplar alejado de los riesgos de la circulación urbana. Ahora permanece en el centro Tatú Carrera de Casa Grande, donde continuará bajo cuidado hasta determinar si puede volver a su hábitat natural.