Con décadas de trayectoria en el mundo judicial y una fuerte presencia mediática, Ana Rosenfeld se convirtió en una de las abogadas más reconocidas del país. Entre casos de alto perfil, debates televisivos y litigios resonantes, asegura que muchas mujeres la toman como inspiración para estudiar derecho y abrirse camino en una profesión históricamente dominada por hombres.
“Me dicen muchísimo: ‘Estudié abogacía por vos’. Y la verdad que es un orgullo enorme”, contó Rosenfeld durante una entrevista con Mejor Informado en la que reflexionó sobre su carrera, el rol de la mujer en la Justicia y los prejuicios que todavía persisten dentro del ámbito judicial.
La abogada reconoció que ese reconocimiento también implica una fuerte responsabilidad. “No solamente tenés que decirle a la gente lo que pasa en su vida privada o en un caso, sino entender que hay personas que pueden decidir estudiar derecho o no por lo que ven en vos”, explicó.
Acostumbrada a ocupar el centro de la escena mediática por defender a figuras públicas en conflictos de alto impacto, Rosenfeld señaló que muchas veces la opinión pública mezcla el rol profesional con la exposición televisiva.
“Cuando defendés a alguien que genera rechazo, muchas veces ese rechazo se traslada hacia vos. No importa si lo que decís está bien o mal jurídicamente, directamente toman partido”, afirmó.
La abogada reconoció que ese reconocimiento también implica una fuerte responsabilidad. “No solamente tenés que decirle a la gente lo que pasa en su vida privada o en un caso, sino entender que hay personas que pueden decidir estudiar derecho o no por lo que ven en vos”, explicó Rosenfeld.
En ese sentido, reveló que incluso dentro de tribunales percibe miradas prejuiciosas por su perfil mediático. “Hay colegas que me dicen: ‘No estamos en la tele’, como si uno litigara para los medios. Y no, yo litigo por el bienestar privado de mis clientes”, sostuvo.
Para Rosenfeld, detrás de esas actitudes todavía persiste una estructura machista dentro de la Justicia argentina. “El machismo sigue existiendo. Y no solamente en hombres; también hay mujeres machistas. El machismo no pasa por el género, pasa por la mirada y por la concepción que tenés”, remarcó.
Uno de los temas donde considera que esa desigualdad se refleja con mayor claridad es en las discusiones judiciales vinculadas a la compensación económica tras una separación.
“Hay quienes creen que, si una mujer comenzó una relación sin bienes y después se queda con un departamento, eso ya es enriquecimiento y entonces no corresponde compensación económica. Pero la ley no dice eso”, explicó.
“Hay quienes creen que, si una mujer comenzó una relación sin bienes y después se queda con un departamento, eso ya es enriquecimiento y entonces no corresponde compensación económica. Pero la ley no dice eso”, dijo la abogada.
Según detalló, la normativa apunta a reparar el desequilibrio económico que puede sufrir una persona luego de una ruptura. “La ley habla del empobrecimiento como consecuencia de la separación. Tiene que ver con el deterioro de la calidad de vida y no solamente con cuánto ganabas antes”, indicó.
Finalmente, advirtió que muchas veces existen intentos de reinterpretar el espíritu original de la legislación. “A veces siento que intentan retroceder en el espíritu de la ley o reinterpretar lo que el legislador quiso decir cuando creó esa norma”, concluyó.