El Club Náutico Lago Pellegrini inició una nueva edición del curso de Timonel Yate Vela y Motor con cerca de 24 alumnos inscriptos y abrió nuevamente sus propuestas para quienes buscan acercarse a la náutica desde Cinco Saltos y distintas localidades del Alto Valle.
La primera jornada reunió a 18 participantes que salieron al agua en embarcaciones cabinadas con capacidad para ocho o nueve personas. La institución eligió barcos de mayor tamaño para adaptarse a las condiciones del lago, con viento intenso y oleaje, y brindar seguridad a quienes tuvieron su primer contacto con la navegación.
“Lo que nos distingue de otros clubes es justamente la pasión y las ganas”, explicó Diego Tello, comodoro del Club Náutico Lago Pellegrini en diálogo con Nos Vamos por 24/7 Canal de Noticias. El dirigente destacó que la institución cuenta con alrededor de 20 instructores honorarios que participan por compromiso y vocación.
El curso continuará hasta noviembre o diciembre y tendrá clases todos los sábados durante casi cuatro meses. Los alumnos rendirán el examen final previsto para fines de noviembre o principios de diciembre.
El club sostiene una propuesta abierta para todas las edades
Más allá de la formación de navegantes adultos, el Club Náutico Lago Pellegrini construyó una identidad ligada al encuentro familiar y la inclusión. Patricia Ramírez, secretaria de la institución, explicó que el espacio funciona desde 1961 y que actualmente concentra gran parte de la actividad náutica del Tiro Federal Argentino de Cinco Saltos.
“Uno de nuestros pilares fundamentales es poder compartir como familia. Que sea un lugar donde todos puedan venir y sentirse bienvenidos”, señaló Ramírez.
La escuela para niños, adolescentes y jóvenes funciona de manera gratuita los sábados desde las 14 hasta las 17 aproximadamente. Allí participan chicos desde los 7 años, quienes aprenden navegación a vela, cuidado del entorno natural y trabajo en equipo.
La institución también desarrolla cursos de Conductor Náutico y Timonel Yate Vela y Motor. El primero permite conducir embarcaciones a motor de hasta 10 metros de eslora y con motores de hasta 150 HP. Entre febrero y noviembre participan entre 40 y 80 personas en esa capacitación.
Durante los meses del curso de Timonel, entre 20 y 30 alumnos se suman a la actividad. Además, el club organiza una escuela de vela adaptada para personas con discapacidad una vez por mes.
Una herramienta de integración
La inclusión ocupa un lugar central dentro de las actividades del club. Leonardo Ibacache, instructor del Club Náutico Lago Pellegrini, contó que la escuela adaptada reúne a unos 20 chicos.
El equipo trabaja con un barco escuela y una lancha especialmente preparada para la propuesta. Los instructores buscan que cada participante avance según sus tiempos y fortalezca también el vínculo con sus familias.
“Tratamos de que primero aprendan todos los elementos que tienen los barcos y que conozcan cómo es navegar en un lago”, explicó Ibacache.
El instructor remarcó que la experiencia generó cambios positivos en muchos chicos. “El cambio que han tenido es interesante, tanto a nivel conductual, cognitivo y social, dentro del club como afuera”, afirmó.
La propuesta recibió además un reconocimiento nacional y forma parte de un proyecto acompañado por la Armada Argentina. Según explicó Ibacache, la fuerza participó con capacitaciones y acompañamiento durante actividades anteriores.
Una puerta de entrada al mundo náutico
El club también busca romper la idea de que navegar es una actividad exclusiva para quienes poseen una embarcación. Desde la institución remarcan que cualquier persona puede acercarse, asociarse y utilizar los barcos disponibles.
“No hace falta que tengas embarcación. Venís, te hacés socio y te prestamos las embarcaciones”, explicó Diego Tello. Para el comodoro, el objetivo es que más vecinos conozcan la actividad y encuentren en el lago un espacio de aprendizaje y encuentro.
Esa mirada aparece también en quienes forman parte de las clases. Valentino, uno de los chicos que participa en la escuela, contó que disfruta volver al Lago Pellegrini por sus compañeros y por la relación con los profesores. “Me encanta venir a vela y disfruto mucho con mis amigos”, expresó.
Gonzalo, otro de los alumnos, aseguró que ya aprendió mucho y que se animaría a navegar solo en el futuro. “Está bueno, muy bueno”, resumió sobre la experiencia de compartir cada jornada en el agua.
Con más de seis décadas de historia, el Club Náutico Lago Pellegrini mantiene una propuesta que combina formación, deporte e integración. En la península Rucacó, la navegación se transformó en una forma de encuentro que suma nuevas generaciones al paisaje del Alto Valle.
El programa completo: