Luego del impacto generado por las últimas exploraciones submarinas transmitidas en vivo y seguidas por millones de personas, investigadores del CONICET volverán a embarcarse en una nueva misión científica para estudiar algunos de los ecosistemas más desconocidos del Atlántico Sur.
La expedición, denominada Talud Continental V, se desarrollará a bordo del buque de investigación Falkor (too), perteneciente al Schmidt Ocean Institute de Estados Unidos, y tendrá como objetivo principal explorar los cañones submarinos Ameghino y Almirante Brown, ubicados frente a la costa de Chubut.
La campaña estará encabezada por el Grupo de Estudios del Mar Profundo de Argentina (GEMPA), integrado por investigadores de distintas instituciones científicas nacionales, y buscará ampliar el conocimiento sobre la biodiversidad existente en zonas que permanecen prácticamente inexploradas.
El anuncio llega después del enorme interés que despertó la expedición realizada en el cañón submarino de Mar del Plata, donde las imágenes obtenidas desde grandes profundidades se transformaron en un fenómeno de divulgación científica. Durante aquella campaña se registraron especies poco conocidas, ecosistemas complejos y organismos que sorprendieron incluso a los propios especialistas.
Uno de los grandes protagonistas volverá a ser el ROV SuBastian, un vehículo operado remotamente capaz de descender hasta unos 4.500 metros de profundidad y transmitir imágenes en alta definición desde el fondo marino. Además de registrar videos, el equipo permite recolectar muestras biológicas sin alterar significativamente el entorno.
Los investigadores esperan documentar nuevas especies, analizar la distribución de organismos en ambientes extremos y comprender mejor el funcionamiento de estos ecosistemas profundos, considerados entre los menos estudiados del planeta.
La colaboración con el Schmidt Ocean Institute también permitirá continuar con una política de ciencia abierta, ya que las inmersiones volverán a ser transmitidas en vivo y gran parte de la información obtenida quedará disponible para investigadores y público general.
Las campañas anteriores dejaron resultados significativos. Entre otros hallazgos, los científicos lograron identificar organismos poco frecuentes, registrar extensos arrecifes de coral de aguas profundas y detectar indicios de una biodiversidad mucho mayor a la que se conocía hasta el momento en distintos sectores del Mar Argentino.
Para la comunidad científica, cada una de estas expediciones representa una oportunidad única para comprender mejor un territorio que ocupa gran parte de la superficie del país pero que sigue siendo, en muchos aspectos, un universo desconocido.
Con tecnología de última generación, cooperación internacional y un creciente interés del público por la exploración oceánica, la nueva misión buscará volver a abrir una ventana hacia las profundidades del Mar Argentino y revelar secretos que permanecieron ocultos durante miles de años.