Una denuncia por la creación y difusión de imágenes íntimas falsas generadas con inteligencia artificial involucra a cuatro estudiantes de entre 15 y 16 años del colegio Thomas Alva Edison, en Ituzaingó, provincia de Buenos Aires. La investigación también contempla el caso de una niña de siete años que asiste al nivel primario de la misma institución.
Según la denuncia, los adolescentes habrían utilizado fotografías reales de sus compañeras, tomadas de redes sociales, para producir imágenes manipuladas en las que aparecían desnudas. Además, se investiga si cobraban dinero a cambio de distribuir ese material.
La denuncia llegó a la Justicia de Morón
La situación comenzó a investigarse después de que una familia presentara una denuncia en la Comisaría de la Mujer de Ituzaingó. Luego, Rodrigo Herrera, director del colegio Thomas Alva Edison, realizó otra presentación vinculada con el caso.
La causa quedó a cargo de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil N.º 2 de Morón y del Juzgado de Morón. La investigación aborda la presunta producción, distribución y divulgación de material de explotación o abuso sexual infantil.
De acuerdo con la información difundida sobre el caso, la situación salió a la luz después de que uno de los adolescentes señalara a sus compañeros por un desacuerdo relacionado con el reparto del dinero que habrían obtenido por las imágenes.
El colegio tomó medidas tras conocer las acusaciones
Una vez que las autoridades escolares conocieron lo ocurrido, activaron un protocolo de actuación y se comunicaron con las familias para reforzar las medidas de cuidado. Los estudiantes señalados ya no tienen permitido asistir a clases presenciales en el establecimiento.
La investigación deberá determinar cómo se produjeron las imágenes, quiénes participaron en su distribución y qué alcance tuvo la circulación del material. También deberá esclarecer las circunstancias que rodearon la presunta utilización de fotografías de una niña de siete años.
El caso expone los riesgos del uso de inteligencia artificial para fabricar contenido sexual falso a partir de imágenes personales. Aunque las fotografías sean manipuladas, su difusión puede afectar la intimidad y la seguridad de las personas representadas, especialmente cuando se trata de menores de edad.