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Miércoles 14 de Enero, Neuquén, Argentina
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Viajó en velero a la Antártida y retrató el silencio del fin del mundo

Un fotógrafo patagónico llegó en velero a la Antártida junto a un grupo de amigos y registró la inmensidad del continente blanco. Un viaje marcado por la aventura, el silencio y el respeto por uno de los paisajes más salvajes del planeta.

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Bitácora de un viaje a la Antártida en velero (Fotos: gentileza Marko Magister)

La Antártida supo ser un destino exclusivo para científicos y militares, pero en esta oportunidad se convirtió en una posibilidad de cumplir un sueño: un viaje lleno de complicidad entre amigos, hermandad, pasión por la fotografía y respeto por la naturaleza.

Marko, nacido y criado en Bariloche y entre las cámaras

Marko Magister es un fotógrafo y filmaker de Bariloche que, embarcado en un velero, llegó a la punta más austral del mundo, registró todo el viaje y fue compartiendo en sus redes sociales las imágenes de un escenario tan asombroso como avasallante.

 

Cuna y oficio

Muchos años antes de siquiera pensar en viajar a la Antártida, Marko ya respiraba fotografía: “Mi abuelo era fotógrafo y tuvo el primer local de revelado de fotos en Bariloche. Así que desde muy chico las cámaras y la fotografía formaban parte de mi mundo”.

“Siempre me gustó sacar fotos en la naturaleza"

“Siempre me gustó sacar fotos en la naturaleza y, si era de deporte, mejor”, continúa. Y es que, viviendo en Bariloche, el entorno se volvió su escenario favorito para despuntar el oficio: “Con mis hermanos y un par de amigos pasábamos todo el tiempo que podíamos afuera, en la naturaleza, andando en bici y esquiando. Intentábamos copiar las películas de deportes extremos que veíamos, filmando y sacando fotos de lo que hacíamos. No hace falta aclarar que éramos muy malos (bromea), pero todo eso sirvió como aprendizaje”.

La majestuosidad del continente blanco

Con el tiempo, ese hobby se convirtió en un trabajo y, más adelante, pudo crear junto a sus amigos y hermanos la productora BigAir Factory, con la que realizan proyectos por todo el mundo.

 

Rumbo al sur

“No soy un navegante experto, pero ya había navegado mucho”, adelanta Marko, quien ya había viajado a la Antártida en velero anteriormente y, además, tuvo la posibilidad de cruzar el océano Atlántico a vela.

La travesía comenzó en noviembre de 2025 y duró un mes

En 2023 viajó al “continente blanco” junto a Los Gauchos del Mar para filmar su última película, “Dominio Uno”,  con el objetivo de explorar y surfear las olas más australes del mundo y concientizar sobre la importancia de crear áreas marinas protegidas. “En ese viaje conocí a Eze, el capitán y dueño del barco que me invitó a participar de esta última expedición”, relata.

A raíz de esa experiencia comenzó la nueva travesía en noviembre de 2025, cuando zarparon desde Ushuaia junto a un grupo de amigos compuesto por cinco argentinos y dos australianos. “Tardamos unos cinco días y medio para llegar a las primeras islas, en las Shetlands del Sur. Desde ahí hasta el continente hay un día más de navegación”, cuenta.

Llegar a la Antártida: "Es como estar en otro planeta"

Al arribar, si bien ya había tenido un acercamiento a la geografía insular, Marko confiesa que “la península Antártica, con sus montañas cubiertas de nieve y hielo, es otra cosa. Es como estar en otro planeta: estás muy, muy lejos, rodeado de un paisaje totalmente salvaje. Te impactan el tamaño y las distancias”.

Y añade: “La imagen que uno tiene de la Antártida generalmente es la de un desierto blanco, y en realidad te encontrás con cientos de montañas, enormes paredes de hielo que caen directamente al mar, islas, bahías. Otra cosa que me impactó mucho fue el silencio. En los días sin viento el silencio es total, casi abrumador”.

"En los días sin viento el silencio es total, casi abrumador"

 

Paisajes extremos

Durante sus dos semanas en la Antártida (el viaje en total duró un mes), Marko y su equipo aprovecharon para explorar con el velero, recorriendo islas y bahías: “Visitamos algunas bases que en esa época del año todavía estaban cerradas y subimos varias montañas. Nadamos en el mar helado y pasamos horas contemplando el paisaje y la fauna local”.

Ballenas, pingüinos y muchas más fauna antártica

“El lugar que más me gustó para sacar fotos fue, sin lugar a dudas, Bahía Paraíso. Aparte de ser un sitio espectacular, nos tocó un tiempo increíble. El paisaje cambiaba todo el tiempo dependiendo de la luz y la hora del día. Era interesante incluso durante la noche, porque en esta época del año nunca oscurece del todo”, expresa.

“También fue muy interesante filmar la fauna del lugar. Además de los pingüinos, que están por todos lados, esta vez vimos muchísimas ballenas”, destaca.

Ya de regreso en su Bariloche natal, pero con la mirada puesta en nuevos horizontes, Marko adelanta que ahora “navega” hacia otros proyectos y viajes: “Tengo varias expediciones planeadas para el futuro, pero por el momento me espera una gira de rodajes en lugares que todavía no conozco, como Kenia, Corea y Japón”.

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