Iñaki Reche es neuquino y hace siete años decidió dejar la provincia para instalarse en Buenos Aires. Allí estudió Periodismo y Ciencia Política y, con el tiempo, comenzó a construir su propio camino profesional a través de contenidos en la calle y entrevistas con personas.
“Me divierte mucho salir a hablar con las personas, a ver qué piensan de determinados temas”, contó durante la entrevista con La segunda mañana el programa que se transmite por AM550. Su recorrido lo llevó a trabajar con medios nacionales y, finalmente a emprender una cobertura del Mundial que comenzó mucho antes de llegar a la final. La idea fue acompañar a la Selección argentina y contar desde cerca todo lo que ocurría alrededor del torneo.
El viaje comenzó en Ciudad de México y continuó por distintas ciudades de Estados Unidos. Reche pasó por Atlanta, Kansas City, Dallas, Miami, Nueva York y también por ciudades donde el Mundial no se vivía con la misma intensidad.
La cobertura implicó un enorme esfuerzo personal y económico. Según relató, pudo pagar de su bolsillo las entradas para los partidos de Argentina, pero la final se volvió prácticamente inaccesible. Los precios superaban ampliamente los 8.000 dólares y llegaron incluso a rondar los 10.000. “Estuve un mes y medio durmiendo cuatro o cinco horas por día, la mayoría de los días durmiendo en el sillón de gente que me alojaba en sus casas”, contó.
También recordó las largas jornadas de trabajo y algunas experiencias particulares, como sus salidas junto a Moria Casán, para las que debía levantarse muy temprano después de haber cubierto durante horas la actividad mundialista.
Al llegar a Nueva York, Reche se encontró con un ambiente completamente tomado por la final. Argentinos y españoles comenzaban a ocupar las calles y la ciudad se preparaba para el partido más importante del torneo. Pero había un problema que no tenía dinero suficiente para comprar la entrada.
Fue entonces cuando decidió apostar por una idea tan inesperada como efectiva. Tomó unos cartones de la calle, compró un marcador grueso y escribió un mensaje que rápidamente comenzó a llamar la atención: ofrecía un beso a cambio de una colaboración para poder estar en la final. La iniciativa nació en Union Square y luego se trasladó a las redes sociales. Una cantante española con millones de seguidores compartió una imagen de su propuesta y el desafío comenzó a crecer. “Fue algo bien americano, bien yankee: por un beso”, contó entre risas.
Aunque aseguró que fueron alrededor de 30 o 40 los besos que llegó a dar, la mayor parte del dinero llegó a través de transferencias, depósitos y aportes de personas que se sumaron desde Estados Unidos. También creó una campaña online para reunir fondos.
Finalmente, logró reunir el dinero necesario y consiguió una entrada, aunque tuvo que aportar una pequeña parte de sus propios ahorros. La sensación, según describió fue principalmente de alivio. “Mi objetivo cuando llegué a Ciudad de México fue: quiero llegar a Nueva York, quiero llegar a la final como sea”, explicó.
Después de semanas de esfuerzo, noches con poco descanso y una cobertura sostenida prácticamente a pulmón, pudo cumplir el objetivo. Sin embargo, el resultado deportivo dejó una sensación difícil de procesar.
Desde la tribuna, Reche vivió el partido rodeado de argentinos. A medida que pasaban los minutos, contó que observaba cómo la preocupación y la angustia comenzaban a apoderarse de los hinchas. Después del final, permaneció en silencio junto a una amiga durante todo el trayecto hasta Manhattan. Una vez allí, caminó desde Times Square hasta Central Park y se quedó durante dos horas tirado en el pasto, mirando el cielo y tratando de procesar todo lo que había ocurrido.
“Me siento raro. Me siento contento por lo logrado, pero a la vez siento que me queda esa espinita de la final que va a ser difícil sacarla”, reconoció. Uno de los momentos que más lo conmovió fue ver a Lionel Messi llorando después del partido. La imagen, según contó, provocó lágrimas entre miles de hinchas argentinos que permanecieron alentando a la Selección incluso después de la derrota.
La pasión argentina que sorprendió a Estados Unidos
Durante su recorrido, el periodista neuquino también pudo observar cómo los estadounidenses vivieron la presencia argentina en el Mundial. En ciudades mundialistas como Nueva York, Atlanta, Dallas o Kansas City, aseguró que los hinchas argentinos generaron una enorme curiosidad. La manera de alentar, los banderazos y la intensidad de las celebraciones sorprendieron a muchos estadounidenses. “Están completamente locos con nuestra forma de ser, con nuestra forma de alentar”, relató.
También destacó el impacto de Lionel Messi en Estados Unidos. Según su experiencia, la mayoría de las personas con las que habló conocían al futbolista argentino y sabían que actualmente juega en ese país.
Después de recorrer miles de kilómetros, trabajar durante semanas y encontrar una manera insólita de conseguir el dinero para la final, Iñaki Reche se prepara para regresar a Buenos Aires. Pero el viaje que comenzó en Neuquén y pasó por la capital argentina terminó dejándole una historia que difícilmente olvide: la de un periodista que llegó hasta la final del mundo a fuerza de sacrificio, creatividad y una buena dosis de audacia.