Durante años, Isabel imaginó cómo sería tener una casa sobre ruedas. La idea de viajar sin depender de hoteles, horarios ni reservas la acompañaba desde hacía tiempo, pero nunca encontraba el momento para concretarla.
Hasta que un día compartió ese sueño con un grupo de amigas y la propuesta dejó de ser una fantasía para convertirse en un proyecto colectivo.
Así nació uno de los motorhomes más llamativos de la ruta: un colectivo Mercedes-Benz de más de 12 metros de largo, transformado en una vivienda rodante con comodidades que poco tienen que envidiarle a un hotel de lujo.
Ocho camas, dos baños y cocina completa
El vehículo tiene ocho camas, dos baños completos, cocina con horno y microondas, lavavajillas, lavarropas, living, heladera con freezer, aire acondicionado y un sistema de paneles solares. Isabel tiene 65 años, es pediatra, trabaja en el hospital de Villa Gesell y es quien se ocupa de conducir el vehículo.
Aunque el proyecto comenzó con seis amigas, las circunstancias de la vida modificaron la composición del grupo. Hoy son menos las que pueden disfrutar de los viajes.
El colectivo, al que algunos llaman "El elefante blanco" y ella prefiere bautizar informalmente como "Mamotreto", está a la venta. Sus propietarias necesitan repartir el patrimonio y ya no todas pueden utilizarlo.
"Yo no lo quiero vender, no me queda más remedio. Lo voy a extrañar mucho. A mí me genera mucho disfrute manejarlo", reconoció en diálogo con Infobae.
De un sueño compartido a la compra del colectivo
La historia comenzó antes de que el mundo cambiara por la pandemia. Las seis amigas compraron el micro cuando todavía estaba en funcionamiento y lo utilizaban para realizar viajes turísticos por la Costa Atlántica.
Tuvieron que esperar a que terminara los últimos recorridos que tenía contratados para poder retirarlo.
"Siempre me gustó la idea de tener un motorhome. Durante años lo pensé, pero nunca me pareció que fuera probable de hacer, viviendo en Capital, con otra vida, hasta que un día se dio", recordó Isabel tras mudarse a La Costa.
La iniciativa también tenía una motivación práctica: poder viajar con sus mascotas.
Isabel y otras integrantes del grupo son fanáticas de los perros y habían rescatado varios animales. Llegaron a tener cinco. Encontrar una alternativa para trasladarlos cómodamente no era sencillo.
La transformación que llevó años
El proyecto demandó mucho más tiempo y trabajo del previsto. En principio, la idea era contratar a alguien para realizar la transformación y tenerlo listo en cuatro meses.
Durante la pandemia lo llevaron a un taller de Mar del Tuyú, pero el responsable incumplió con los plazos y entregó el vehículo sin terminar. Después de un año y medio, las propietarias tuvieron que retirarlo y hacerse cargo de buena parte de los trabajos pendientes.
"Lo llevamos nuevo, con el service recién hecho. Hubo que ir con el mecánico a retirarlo porque, claro, había estado parado. Tuvimos que cambiar todo el aire, la gobernadora, el compresor completo, los pulmones, todo lo que era aire tuvimos que hacerlo nuevo", detalló.
La mecánica del motor seguía en buenas condiciones, pero el resto de las instalaciones necesitaba una revisión profunda. Volvieron a hacer la electricidad, corrigieron el sistema de agua, terminaron el living, tapizaron los muebles y revisaron las instalaciones que ya estaban construidas.
Finalmente, en 2022 consiguieron terminar el trabajo y dejarlo como querían.
Un colectivo de 12 metros convertido en casa
El vehículo es un Mercedes-Benz O500 M. Tiene aproximadamente 12,50 metros de largo, 2,50 metros de ancho exterior y 2,30 metros de ancho interior. Su motor consume entre 23 y 25 litros de combustible cada 100 kilómetros, dependiendo de la forma de conducción.
En el puesto del conductor, Isabel cuenta con un monitor conectado a cuatro cámaras que permiten observar los distintos lados del colectivo. También tiene cámara de retroceso, instrumental original, vigía de ruedas y vigía de motor.
El interior: camas y living
El interior fue completamente rediseñado. La distribución aprovecha cada espacio para combinar dormitorios, zonas comunes y servicios.
Tiene capacidad para que viajen 11 personas sentadas y dispone de ocho camas. Algunas son de dimensiones similares a una king size.
Una de las particularidades es la cama ubicada sobre el puesto de conducción. Se levanta y baja mediante un sistema de botones y cuenta con patas de apoyo para asegurar su estabilidad cuando queda desplegada.
También hay camas que se forman a partir de los sillones y de la mesa del living.
En el sector central se encuentra uno de los espacios más atractivos: un living con dos sillones enfrentados y una mesa que se puede ampliar y transformar en cama. Isabel incluso fabricó personalmente esa mesa.
La cocina equipada
La cocina tiene cuatro hornallas, un horno de tamaño considerable, extractor, una bacha amplia y una gran cantidad de electrodomésticos.
También dispone de cafetera, pava eléctrica, yogurtera, microondas y lavavajillas. La heladera cuenta con freezer y tecnología inverter, una característica que permite reducir el consumo eléctrico.
La cocina es uno de los lugares más utilizados durante las travesías. Allí preparan desde comidas cotidianas hasta elaboraciones más trabajosas.
"Mucha milanesa, que es lo más fácil. Mucha pizza que amasamos nosotras, fainá, empanadas. Y después hacemos de todo, carnes braseadas, carnes al horno", señaló.
El confort se completa con dos baños completos, una característica poco habitual incluso en muchos vehículos recreativos de grandes dimensiones.
Uno de ellos tiene inodoro con triturador, bidé, antebaño, iluminación retroiluminada, ducha y toalleros eléctricos. La ducha cuenta con extractor y un sistema de ducha escocesa.
El segundo baño también dispone de ducha, inodoro con triturador y espacio propio de guardado.
Aire acondicionado, calefacción y energía solar
Para funcionar durante todo el año, el motorhome cuenta con dos equipos de aire acondicionado frío-calor. Uno está destinado al dormitorio y otro al living.
El del sector de estar es inverter, de 3500 frigorías y bajo consumo. A eso se suma un sistema de calefacción a gasoil, con salidas distribuidas en distintos ambientes.
La autonomía energética se apoya en un importante sistema solar. En el techo hay ocho paneles solares y el equipo cuenta con dos baterías de litio de 300. También tiene un inversor inteligente de 5000, con picos de 10.000.
Este sistema permite alimentar buena parte de los artefactos eléctricos y administrar los consumos durante las estadías sin conexión externa.
El vehículo también tiene un sistema de almacenamiento de agua de gran capacidad: tres tanques de 750 litros cada uno. Las instalaciones contemplan aguas blancas, grises y negras.
Isabel explica que las aguas grises pasan por dos filtros y luego se reutilizan para abastecer los depósitos de los inodoros.
Isabel aprendió a manejar un colectivo a los 65 años
La transformación del micro no fue el único desafío que enfrentó Isabel. Cuando llegó el momento de salir a la ruta, ninguna de las seis amigas tenía experiencia conduciendo un vehículo de semejantes dimensiones.
En un primer momento, dos se comprometieron a sacar el registro. Pero finalmente Isabel quedó como la única conductora.
Ella ya manejaba autos y camionetas, pero nunca había estado al volante de un colectivo de más de 12 metros. Para prepararse, se acercó a una empresa de transporte de Villa Gesell, donde le permitieron practicar con una unidad de características similares.
"Me subí y me dijo: 'Bueno, empezá a andar'. Le dije que necesitaba algunos tips. Me tuvo una hora dando vueltas, me hizo estacionar acá y allá y después me dijo: 'Listo, andá que te hagan el examen'. Cuando volví con la parte teórica, me dijo que ya me había tomado el examen", relató entre risas.
Los viajes que hicieron
Entre los recorridos más importantes que hicieron con el Mamotreto se destacan el circuito de los Siete Lagos, Bariloche y Cuyín Manzano.
También recorrieron la Ruta Nacional 3 hacia el sur, hasta un poco antes de llegar a Puerto Madryn.
Tenían previsto realizar un viaje más extenso hacia el norte argentino, con un recorrido que incluía Amazonas, Cataratas del Iguazú, Corrientes y distintos destinos del noreste. Sin embargo, tuvieron que suspenderlo por las complicaciones climáticas que afectan a esa región.
El próximo proyecto: un motorhome más chico
El próximo proyecto ya está en marcha. Isabel junto a otras tres amigas decidieron construir un motorhome más chico, pero sin resignar las comodidades necesarias para viajar durante varios días.
Esta vez eligieron un minibús Mercedes-Benz 915, de dimensiones considerablemente menores que las del colectivo anterior.
La nueva unidad está pensada para cuatro personas: Isabel, Pato, la tía de esta última y la prima de Isabel. Pero hay otros pasajeros que tienen prioridad a la hora de diseñar los espacios: los cuatro perros rescatados.
El precio de venta del Mamotreto
"El motorhome lo vendemos a USD 80 mil o USD 40 mil, si es que le sacamos las cosas que necesitamos para terminar de armar el otro", especificó Isabel.
Sin embargo, contó que decidieron lanzar "una oferta especial hasta fines de diciembre por USD 65 mil completo o USD 35 mil sin equipamiento". También aceptan mini buses en parte de pago.