El Bosque Sumergido de Villa Traful es un lugar de ensueño y uno de los paisajes naturales más singulares del mundo, donde antiguos cipreses permanecen bajo las aguas transparentes de un lago cordillerano. Ubicada en el departamento Los Lagos, dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, Villa Traful se extiende a orillas del lago que lleva su nombre, rodeada de montañas y bosques nativos que conservan el ritmo tranquilo de una pequeña aldea cordillerana.
El lago Traful es uno de los grandes protagonistas del paisaje. La pureza y transparencia de sus aguas permite observar el fondo incluso en sectores donde alcanza los 20 metros de profundidad y, durante los días sin viento, la superficie adquiere tonalidades turquesas que transforman por completo el entorno. En uno de sus márgenes aparece además un paisaje que parece pertenecer a otro mundo: un bosque que quedó atrapado bajo el agua.
Los árboles que quedaron bajo el lago
Antiguos cipreses permanecen sumergidos casi en su totalidad y sus troncos todavía pueden observarse desde la superficie. Es el denominado Bosque Sumergido, uno de los principales atractivos naturales de Villa Traful y una postal que distingue a este rincón de la Patagonia.
El fenómeno se originó siglos atrás, cuando un deslizamiento de tierra se produjo desde una de las laderas de la montaña. El movimiento bloqueó el desagote natural y provocó un brusco aumento del nivel del lago, dejando bajo el agua parte del bosque que crecía en ese sector.
Las bajas temperaturas del agua frenaron el proceso de descomposición de la madera y permitieron que los troncos permanecieran preservados durante siglos. La extraordinaria transparencia del Traful completa el fenómeno: desde la superficie es posible distinguir las formas de aquellos árboles bajo el agua y contemplar un paisaje que parece extenderse hacia las profundidades.
El Bosque Sumergido puede recorrerse mediante excursiones lacustres que permiten acercarse al sector y observar desde el agua los antiguos troncos. La experiencia combina la navegación con la posibilidad de contemplar de cerca una formación natural que permanece prácticamente intacta.
Una villa entre bosques, montañas y agua
El Bosque Sumergido forma parte de un entorno donde la naturaleza es el centro de buena parte de las experiencias. Villa Traful ofrece senderismo y trekking entre bosques nativos, cabalgatas, ciclismo, pesca deportiva y diferentes actividades acuáticas para recorrer el territorio desde distintas perspectivas.
Durante el verano, las playas y las excursiones lacustres amplían las posibilidades de disfrutar del lago, mientras que el buceo permite descubrir sus aguas desde otra mirada. Desde tierra, el Mirador del Viento y el Mirador Traful ofrecen puntos privilegiados para ganar altura y contemplar la inmensidad del lago rodeado por la cordillera.
A la experiencia del paisaje se suma una gastronomía patagónica que recupera sabores del territorio y acompaña el carácter tranquilo de una localidad donde todavía es posible recorrer, mirar y permanecer sin apuro.
Un camino que también cambia
Llegar a Villa Traful forma parte de la experiencia. La localidad se encuentra a 404 kilómetros de Neuquén capital, con acceso por las rutas nacionales 22 y 237 y luego por la ruta provincial 65.
Los últimos 35 kilómetros, ingresando desde la confluencia de los ríos Traful y Limay, son actualmente de ripio. Ese camino, sin embargo, atraviesa una transformación, ya que luego de la veda climática se reactivaron los trabajos de pavimentación de la ruta provincial 65, que conecta Villa Traful con la Ruta de los Siete Lagos.
La obra permitirá mejorar la transitabilidad y la seguridad vial, además de fortalecer la integración de la localidad con uno de los principales corredores turísticos de la región.
Villa Traful conserva así una combinación difícil de encontrar: la escala de una pequeña aldea cordillerana, un entorno natural marcado por bosques, montañas y aguas cristalinas, y un paisaje extraordinario que incluso continúa debajo de la superficie.