A falta de una fecha para finalizar la fase regular del Torneo Clausura 2026, River complicó sus chances de meterse en la próxima Copa Libertadores. Si bien llegaba de dos victorias al hilo, la derrota en el Superclásico ante Boca hace que el el camino a la máxima competición continental sea cada vez más difícil.
Lo más sencillo de explicar, es que el equipo conducido por Leonardo Ponzio se quede con el certamen actual, para el cual está clasificando a los playoffs de la Zona B. En lo futbolístico, el objetivo del Millonario asoma mucho más complejo.
La otra alternativa incluye una serie de resultados externos que se asemejan a un crucigrama deportivo en el que los de Núñez deberán esperar la derrota de Independiente Rivadavia mañana a la noche en su partido contra Banfield de local.
En la última jornada, River deberá ganarle al descendido Aldosivi en Mar del Plata y esperar que Instituto, Gimnasia e Independiente Rivadavia no festejen ante Newell’s, Belgrano y Gimnasia de Mendoza, respectivamente. Recién después de suceder todo eso, la máxima posición a la que puede aspirar el Millonario en la Tabla Anual será el quinto lugar.
Esto significa que, además, deberá esperar la consagración de Boca en la Sudamericana y que Central, Argentinos Juniors o Vélez den la vuelta olímpica en el Clausura 2026. Un panorama complejo para el plantel más costoso del país, que no encuentra su mejor funcionamiento individual ni colectivo y salió muy golpeado de La Bombonera.