Argentina saldrá a jugar contra Suiza, en la ciudad de Kansas, sabiendo que lo espera Inglaterra en las semifinales de la Copa del Mundo 2026 el miércoles a las 16 en Atlanta. Un duelo de campeones del mundo que va más allá de los 90 minutos de fútbol y los hinchas del actual monarca lo saben.
En cada canto, en cada bandera, siempre está la referencia a las Islas Malvinas de 1982, el conflicto bélico que enfrentó a ambos países en el sur del mundo. Además, en un mano a mano directo, Diego Armando Maradona firmó una de sus mejores actuaciones deportivas en 1986, en el Estadio Azteca, con los dos goles por los cuartos de final en el camino a la segunda estrella.
Sin embargo, el enfrentamiento por Copas del Mundo entre ambos tiene un rico historial que en Estados Unidos podría contar su sexto capítulo. Desde Chile en 1962 a Francia 1998. La fría estadística resume superioridad europea: 3 victorias, un empate y la inolvidable victoria argentina. Pero el termómetro emocional, al combinado albiceleste le da mucha más ventaja.
El primero de Messi
Como si al último tango de Lionel Messi en mundiales le faltara algo, surge la posibilidad de este duelo inédito en su trayectoria deportiva.
Al guion cinematográfico de la película del mejor jugador de todos los tiempos ya no le quedará nada por cumplir si se da el cruce. Mejor dicho sí... una victoria ante los ingleses para volver a poner a la Argentina en una final del mundo.
Mientras los europeos se emocionan con el duelo soñado por ellos entre Francia y España, no saben lo que se pierden. Un cruce inglés con el conjunto sudamericano que trasciende los análisis deportivos y sacan chapa de histórico, como todo lo que construye el equipo de Lionel Scaloni.