Filadelfia, bajo un calor extremo, es la ciudad sede para el duelo de octavos de final entre Paraguay y Francia que está 0 a 0 y representa un choque de estilos apasionante con el arbitraje del uzbeko Ilgiz Tantashev. El sábado se abrió con la victoria de Marrruecos ante Canadá para meterse entre los mejores 8 del Mundial 2026.
Acorralado por el potencial ofensivo de su rival, el combinado paraguayo se refugia contra el área del arco defendido por Orlando Gill y las salidas del asedio son pelotazos largos a su único delantero, Julio Enciso.
Pocas veces una previa pudo leerse tan previsible como este partido y las acciones de los primeros minutos lo ratifican. El combinado sudamericano no pasa la mitad de la cancha y los europeos buscan por todos lados penetrar a la última línea rival.
Síntesis
Paraguay 0: Orlando Gill; Juan Cáceres, Gustavo Gómez, Gustavo Velázquez, Omar Alderete, Junior Alonso; Miguel Almirón, Matías Galarza, Andrés Cubas, Gustavo Gómez; Julio Enciso. DT: Gustavo Alfaro.
Francia 0: Mike Maignan; Jules Koundé, Dayot Upamecano, William Saliba, Lucas Digne; Manu Kone, Adrien Rabiot; Ousmane Dembélé, Michael Olise, Bradley Barcola; Kylian Mbappé. DT: Didier Deschamps.
Árbitro: Ilgiz Tantashev, Uzbekistán.
Hora de inicio: 18.
Estadio: Ciudad de Filadelfia. Estados Unidos.
Transmite: TyC Sports.
La previa
La revelación sudamericana del certamen llega a la cita después de dejar en el camino a Alemania en los penales, mientras que el combinado galo no para de golear y parece decidido a jugar su tercera final mundialista consecutiva.
El máximo candidato al título tendrá un escollo durísimo en materia defensiva: la formación de Gustavo Alfaro que ya adelantó ponerle las cosas difíciles a los europeos.
Con un poder ofensivo notable y la presencia de Kylian Mbappé, Francia se ha convertido por lejos en el máximo favorito, ratificando esa sensación ante cada partido que pasa por Estados Unidos, México y Canadá.
El último partido ante Suecia fue una prueba más de ese poderío, estrenando a Olise en la posición de enganche para darle aún más variantes en el último tercio del campo de juego.
Lo de Paraguay ya tiene sensación de deber cumplido, aunque una oportunidad como esta no se presenta todos los días como para continuar haciendo historia en la Copa del Mundo.