Nunca una Selección argentina estuvo tan cerca de ganar un Mundial de fútbol construyendo tanta épica en el camino. Egipto, Suiza, Inglaterra… ¡Inglaterra! Y no hay que olvidar el sufrimiento ante Cabo Verde. Golazos, momentos en los que parecía que había que armar las valijas, desahogos, llanto y Messi. Lionel Messi. Ganándole a su rival más difícil: el tiempo.
Esta nueva Selección de Lionel Scaloni es la que más emociona. Lo que empezó como un Mundial para disfrutar de las últimas funciones del capitán argentino se transformó en una lucha constante para que cada partido no fuera el último.
Julián Álvarez, Enzo Fernández y Lautaro Martínez corrieron el límite con goles para que la despedida de Messi de los Mundiales fuera, nada más y nada menos, en una nueva final. El destino puso enfrente a España.
La mayoría de los jugadores españoles tienen fotos con el astro argentino. Se las pidieron cuando eran aún más chicos que ahora y Messi ya acumulaba con unos cuantos Balones de Oro en su museo.
En su carrera contra el tiempo, Lionel Messi jugará la final del mundo ante el futuro del fútbol, representado por la figura de Lamine Yamal.
Cuando el árbitro Slavko Vinčić haga sonar su silbato en el MetLife Stadium, Messi dirá adiós. Solo él y su compañeros pueden hacer que esa despedida ocurra mientras se borda una nueva estrella en el pecho de los argentinos.