La semana Política

Sapag se reúne hoy con Capitanich

El aprendizaje parece haber sido: el poder no se delega. Menos cuando esa construcción es tan vertical y personalizada. El gobierno funciona así y no es una decisión ajena a Sapag.
jueves, 28 de noviembre de 2013 · 11:32

Hace mucho tiempo que todos los políticos en Neuquén hablan de lo mismo. Y como si fuera un juego que se da por sobreentendido. No hay oficialista ni opositor que no tenga "la precisa” respecto de lo que va a hacer Jorge Sapag con su posible re reelección. La mayoría parece tener el boleto ganador; cada uno a su medida cree saber lo que va  hacer el gobernador. Y es probable que cada uno a su manera tenga razón. Veamos.

El próximo 10 de diciembre recién comenzará el ante último año del mandato surgido en 2011. Ese es el tiempo cronológico,  el tiempo político del mandato surgido en 2011 parece haberse agotado el 28 de octubre de este año con la derrota clamorosa del Kirchnerismo en la mayoría del país. Aunque preserva su mayoría en ambas Cámaras esa mayoría parece responder a una realidad que no es la actual; la realidad actual está mejor representada por los cambios de gabinete que acometió Cristina Fernández.

Sapag conoce esto mejor que nadie. Jugó y acompañó un proyecto que ahora enfrenta sus horas fenecientes, pero Neuquén hoy está en una alborada económica sin precedentes.  ¿Se va a ir mansamente Sapag y dejará en manos de otro los frutos de tantos esfuerzos. Justo ahora que pasaron las duras y vienen las maduras?

Sapag ha decidido intentar llegar a la re reelección, es una decisión tomada el mismo día en que Guillermo Pereyra les propinó una paliza en las urnas a sus candidatos. Esa misma noche antes de acostarse ya sabía qué era lo que había que hacer. Subestimó al petrolero,  creyó que le ganaba con la gorra. Los resultados le mostraron otra realidad. El aprendizaje parece haber sido: el poder no se delega. Menos cuando esa construcción es tan vertical y personalizada. El gobierno funciona así y no es una decisión ajena a Sapag.

En su último viaje a Buenos Aires habló con dos importantes operadores del gobierno nacional. Allí planteo su deseo de ir por un tercer mandato. Le consultaron por cuestiones prácticas:

-Tenés los votos?

 -Sí. -afirmó el mandatario- Me van a acompañar? Requirió con ansiedad

.-Cristina está agradecida y es consecuente con quienes tuvieron coherencia.No es un diálogo exacto pero sí es la reproducción de una de las dos charlas decisivas que tuvo el gobernador en Buenos Aires.

Una en la Rosada y otra en una comida donde también hubo testigos. Si el humor social no da para re reelecciones –al menos eso indican los sondeos- hay que trabajar para modificar ese estado de ánimo.

La vertiginosa actividad de las últimas semanas es una señal de por dónde va el rumbo del gobierno y de Sapag a la cabeza.

La reunión con Capitanich es probable que tenga mucho de cuestiones institucionales en su agenda. Pero se van a juntar dos hombres que quieren ser. Quedan dos años por delante, pero los tiempos políticos son mucho más cortos.

Este viernes en la Rosada se definirán muchas cosas y comienza otro momento político, un nuevo e intenso ciclo.

M.E.G.

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