Opinión

Contardi marcó sus diferencias con el Ejecutivo

El motivo oficial es el plan de urbanización de la isla 132. La razón real hay que buscarla en el trasfondo político y los diferentes proyectos de urbanización que lo tuvieron al margen. Contardi marcó la cancha y dice hasta aquí llego.
viernes, 29 de noviembre de 2013 · 10:02

En política nunca 2+2 es 4. Es la primera reflexión que surge tras conocer la decisión del presidente del Concejo deliberante Gastón Contardi de votar diferenciado del Ejecutivo municipal. 

Los argumentos que se cruzan y se contradicen tienen razones formales en la superficie y razones de fondo muy opuestas. Mientras que cerca de Contardi dicen que lo único que ha hecho es respetar el espíritu original del proyecto de la isla 132, por otra parte se dice que la cuestión de fondo tiene que ver con la decisión de diferenciarse de medidas que la gente común pone bajo sospecha.

Por el lado de Marcelo Bermudez -padre de la criatura de impulsar la modificación- se dice que lo que se busca es la puesta en valor de lo que fue el proyecto Cordineu, jerarquizarlo, volver a lo que fue la pujanza inicial. 

Hasta aquí hay dos posturas institucionales que son perfectamente atendibles. La necesidad de revalorizar un proyecto que había caído casi en el olvido; por otro, la vocación de respetar la finalidad para la que se había destinado la isla.

Lo cierto es que bajo la carpa del quiroguismo conviven dos sectores bien diferenciados, unos que provienen de la vieja prosapia radical con modos y estilos bien marcados, y el otro que es el costado ideológico que más le atrapa al Intendente "los liberales derechosos" como califican los correligionarios de Contardi. El equilibrio esta marcado por el liderazgo de Pechi, quien impone su estilo particular y personalismo de llevar adelante la gestión política.

 Lo concreto es que cuando avanza la mitad de la gestión de gobierno y se esté en los prolegómenos de la campaña a la gobernación salta la liebre y se marcan dos rumbos bien claros. Contardi y Bermudez eran los dos candidatos perfilados para suceder a Pechi en el 2015. Uno con el mote de ser el delfín de Pechi de toda su carrera política, el otro un duro de la gestión.

Contardi eligió el camino de diferenciarse. Bermudez tiene la ventaja de que cuenta con espacios y territorio propio. Ha elegido la costa del Limay como su campo de acción, con la llegada del verano se ha visto cuanto ha avanzado, tuvo otros temas que lo mantuvieron el candelero  a lo largo del año, es el jefe de Gabinete; defiende a libro cerrado la gestión y no se pone colorado con nada.

Que hará Pechi cuando vuelva de Puigari? Un interrogante que tiene dos probables conductas. Una, dejar que todo siga su ruta y que los dos amigos suyos sigan pujando sin comprometer la imagen del gobierno municipal. La otra es inclinar la balanza  favor de uno de los dos.

Ya dijimos que en política nunca 2+2 es 4, y menos cuando se trata del jefe comunal. 

M.E.G.

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