En Villa Pehuenia Moquehue, los restos de los pinos exóticos retirados frente al Centro Comunitario Rural Evangélico tendrán un nuevo uso. Este jueves 8 de octubre, a las 9.40, los chips obtenidos durante el raleo serán utilizados como relleno en distintos espacios de la escuela primaria.
La jornada contará con la participación de los alumnos de la institución, el intendente Arturo de Gregorio y equipos de la Municipalidad de Villa Pehuenia Moquehue. La iniciativa busca aprovechar el material generado durante el manejo de especies exóticas y evitar que los restos de madera queden acumulados en el suelo.
El chipeado permite transformar ramas y troncos en pequeñas piezas de madera que pueden reutilizarse. En este caso, el material volverá al mismo lugar donde comenzó el proceso: la escuela ubicada frente al sector intervenido.
Del raleo al relleno: cómo se completa el proceso
La reutilización de los chips es el siguiente paso de una intervención que comenzó en septiembre con el raleo de pinos exóticos en las inmediaciones del Centro Comunitario Rural Evangélico.
Durante esas tareas se retiraron principalmente ejemplares de pino murrayana y pino ponderosa, especies que compiten con la vegetación autóctona por agua, luz, nutrientes y espacio.
Parte de los restos generados por el trabajo fue procesada con la chipeadora municipal. En lugar de quedar sobre el terreno, ese material tendrá ahora una utilidad concreta dentro de la escuela.
El procedimiento permite así darle un segundo uso a un residuo forestal y, al mismo tiempo, reducir la cantidad de material combustible acumulado en sectores donde se realizan tareas de manejo del bosque.
En una jornada anterior desarrollada en septiembre, el raleo sobre la Ruta Provincial 13 había generado más de diez camiones de ramas y restos de pinos, además de aproximadamente un camión y medio de chips.
Por qué Villa Pehuenia retira pinos exóticos
El manejo de estas especies responde a una diferencia clave entre los pinos introducidos y el pehuén o araucaria araucana, una de las especies que caracteriza a Villa Pehuenia.
Según los datos difundidos por el municipio, un pino murrayana puede comenzar a producir semillas entre los 4 y 6 años, mientras que el pehuén puede tardar entre 25 y 40 años en alcanzar su etapa reproductiva.
Esa diferencia favorece la expansión de los pinos cuando no existe un manejo sostenido. Por eso, el raleo no apunta solamente a retirar ejemplares adultos: también busca contener nuevos avances y favorecer la regeneración de las especies nativas.
La Municipalidad de Villa Pehuenia Moquehue viene desarrollando estas tareas como parte de un plan de control de especies exóticas. En enero ya se había realizado otra jornada comunitaria de raleo, vinculada además con la prevención de incendios forestales.
El chipeado también reduce material combustible
El aprovechamiento de los restos tiene una segunda consecuencia ambiental.
Cuando ramas y otros residuos forestales quedan acumulados, pueden convertirse en material combustible. Procesarlos mediante una chipeadora permite disminuir esa acumulación y facilita su posterior utilización.
El raleo también busca reducir la continuidad de vegetación en determinados sectores y generar mejores condiciones para que el bosque nativo pueda recuperarse.
En septiembre, el operativo realizado sobre la Ruta Provincial 13 combinó justamente ambos objetivos: favorecer la recuperación del bosque nativo y aprovechar parte de los materiales obtenidos. En aquella intervención, además de los chips, se generaron 5 metros cúbicos de leña para familias que necesitan calefaccionarse.
Una estrategia que apunta al largo plazo
La intervención frente a la escuela forma parte de una política más amplia que la Municipalidad viene sosteniendo durante 2026.
El objetivo planteado para el control de especies exóticas alcanza las 100 hectáreas, con participación de distintas instituciones y actores de la comunidad. Entre ellos aparecen la Municipalidad de Villa Pehuenia Moquehue, organismos vinculados al manejo del fuego, CORFONE, la Comunidad Mapuche Puel, instituciones educativas, prestadores turísticos y vecinos.
El desafío no termina cuando se corta un árbol. Los sectores intervenidos requieren seguimiento para controlar nuevos ejemplares y rebrotes y evitar que los pinos vuelvan a ocupar rápidamente el espacio liberado.
Por eso, desde el municipio anticiparon que durante octubre habrá una nueva jornada de raleo en otro sector.
Marité Berbel también se sumó a la defensa del pehuén
En febrero, Berbel participó junto a su hijo Traful de una jornada de raleo. Posteriormente, durante el Día del Árbol, difundió un mensaje en defensa de la flora autóctona: “Queramos y defendamos nuestra flora autóctona”.
La participación de la artista se vincula con el valor cultural que tiene el pehuén para la localidad. La araucaria araucana no solo forma parte del paisaje: también está presente en el nombre de Villa Pehuenia y tiene una importancia histórica y cultural para las comunidades de la región.
El propio intendente Arturo de Gregorio ha vinculado el manejo del bosque con la identidad local y con la necesidad de preservar ese patrimonio para las próximas generaciones.
El bosque se cuida más allá de una jornada
El trabajo ambiental de Villa Pehuenia Moquehue no se limita al control de los pinos.
La localidad también avanzó con acciones vinculadas a la gestión de residuos, entre ellas un sistema de separación con 100 cestos distribuidos, un Centro Ambiental y la incorporación de un nuevo camión recolector, de acuerdo con la información aportada para esta actividad.
En el caso del bosque, la lógica es similar: intervenir, aprovechar los materiales y continuar con el seguimiento.
La experiencia de los pinos retirados frente a la escuela sintetiza ese proceso. Primero se extraen los ejemplares que compiten con el bosque nativo; luego se procesan sus restos; finalmente, los chips vuelven a utilizarse en un espacio comunitario.