Mediante un acuerdo de procedimiento abreviado presentado por la fiscal del caso Eugenia Titanti, Natanael Jaciel Kristovic fue condenado a 3 años de prisión de ejecución condicional por colaborar en el fraccionamiento y resguardo de estupefacientes destinados a la comercialización, en su casa del barrio Valentina Sur.
La resolución fue adoptada durante una audiencia realizada hoy en la Ciudad Judicial, en la que el imputado reconoció su participación en los hechos atribuidos por el Ministerio Público Fiscal.
Como parte del acuerdo, la fiscalía solicitó que Kristovic sea declarado responsable por el delito de comercio de estupefacientes en calidad de partícipe secundario ya que, de acuerdo con la investigación, su función consistía en colaborar con un tercero en el fraccionamiento y custodia de la droga, pero sin tener el dominio de la actividad ilícita.
Además de la pena de 3 años de prisión en suspenso, Titanti requirió que se le imponga una multa de 22,5 unidades fijas y el decomiso de todos los elementos secuestrados durante el allanamiento.
Finalmente como reglas de conducta por el plazo de tres años, la fiscal del caso solicitó que el condenado fije domicilio, se presentarse trimestralmente ante la Dirección de Población Judicializada, realice 96 horas anuales de tareas comunitarias, acredite un oficio o actividad laboral, se someta a un tratamiento por consumo problemático de estupefacientes y no cometa nuevos delitos.
Entre las pautas acordadas por las partes, el imputado deberá finalizar sus estudios secundarios y tendrá prohibido regresar al barrio Valentina Sur o acercarse a menos de 300 metros.
El juez Juan Kees, que estuvo a cargo de la audiencia, avaló el acuerdo presentado por las partes, declaró la responsabilidad del acusado, fijó la pena e impuso las reglas de conducta.
De acuerdo con la investigación del Ministerio Público Fiscal y la Policía provincial, el 10 de marzo de 2026 se realizó un allanamiento en la vivienda de Kristovic, ubicada en el barrio Valentina Sur de la ciudad de Neuquén.
Durante el procedimiento se secuestraron más de 670 gramos de clorhidrato de cocaína, distribuidos entre envoltorios compactos y dosis ya fraccionadas, cuatro balanzas digitales de precisión, recortes de nylon, un teléfono celular, $370.400 en efectivo, municiones de distintos calibres y un cargador de arma de fuego.
En la audiencia, el condenado reconoció que recibía la sustancia estupefaciente de un tercero para dosificarla a cambio de dinero.