Bajó el aporte a Municipios

Neuquén, entre la obra pública y la reducción del gasto

Mientras intensifica cuestiones que hacen a lucir la obra pública, hay cierto descontento en municipios por una reducción en los aportes provinciales.
jueves, 11 de enero de 2018 · 18:47

El gobierno de Omar Gutiérrez comenzó el año con énfasis en obras ya iniciadas, algunas emblemáticas para su gestión como la que recorrió este jueves, la troncal de saneamiento; y un ajuste a la baja en las cuentas de gastos, que ya provocó algunas comezones que no se explicitan aunque se murmuran.

La obra de la gran colectora cloacal, difícil de presentar en lo que hace a la estética del lenguaje, pero efectivamente importante pues contribuirá decididamente a evitar los peligrosos derrames de aguas infectadas que hoy castigan zonas enteras de barrios del oeste capitalino, ha sido recorrida muchas veces ya desde que se empezó. Tanta insistencia en mostrar lo que se hace “bajo tierra” persigue un propósito político, que es la competencia con el intendente de la ciudad, Horacio Quiroga, jefe también de la oposición más seria que tiene el MPN en el distrito, que es Cambiemos.

Todo es competencia, todo será competencia durante este año. Sucedió con el episodio del EPAS, que –se verá- puede terminar en firmar un contrato de concesión que a esta altura ya necesitan con urgencia los dos bandos en disputa; y sucede con debates y polémicas como el que hay con las adicciones y su vinculación con las mafias, explicitado ahora en la negociada presencia del Sedronar en la Fiesta de la Confluencia, la más importante que organiza Quiroga desde hace algunos años.

Pero todo esto, inscripto en la lógica de la confrontación electoral permanente que vive Neuquén y el país, no es tan impactante hacia adentro del MPN como sí lo es una concreta reducción en el gasto, que se evidenció, en esta primera etapa, en una baja en los aportes provinciales que reciben –además de la coparticipación- los intendentes para atender las obligaciones más primarias de sus municipios, en constante déficit de cuentas públicas.

Los intendentes (del  MPN) vieron reducir esos aportes de efectivo entre 15 y 20 por ciento, y esto no resultó, lógicamente, del agrado de los jefes comunales. El dato, pese a no ser oficial, circula en los pasillos como un reguero de pólvora que se abastece permanentemente, con intención o sin ella, desde la usina que prepara las internas partidarias, que es posible se libren a partir de mayo de este año.

En paralelo a estos hechos, es notable percibir en el discurso de los funcionarios neuquinos, una recurrencia inexorable a una muletilla, la que nombra al gobernador Gutiérrez inexorablemente en cada frase durante entrevistas, reportajes o simples declaraciones. Así, todo funcionario parece haber recibido la instrucción de que esto o aquello o lo de más allá es posible por la expresa indicación, orden o acción del mandatario provincial. Suele suceder esto en tiempos de reafirmación personal, dictados por las necesidades políticas.

Así las cosas, entre muestras de intensa gestión, relacionadas con obras públicas o cuestiones sociales, y el duro control con tendencia a la baja del gasto público, el gobierno de Gutiérrez transcurre la segunda semana de enero, dividido entre la necesidad de lucir y al mismo tiempo, ser austero.

Rubén Boggi