EL SUICIDIO DE UNA PROMESA

El destrato del club lo sumió en la tristeza, y se mató

La familia apunta al coordinador de las inferiores y pide una pericia para saber si está capacitado para tratar con pibes.
sábado, 15 de agosto de 2020 · 13:05

Febrero de 2017, Leandro Latorre la rompe en el Mundialito jugando para Atlético Regina. Su zurda habilidosa, su velocidad y su porte llaman más la atención que sus pelos rubios. De las tribunas de la cancha del Albo se le acercan dos personas al técnico del equipo local y este le señala donde está Sergio, el padre. A los pocos minutos, se encontraron y le manifestan las intenciones de que juegue en Aldosivi. El presidente hasta le promete un lugar en la pensión y cuidarlo como a un hijo.

Agosto de 2.020, inmerso en una profunda tristeza, luego de quedar libre sin ningún tipo de contención por parte del club marplatense, Lea o el Pola (por Polaco) como lo apodaron en el Tiburón, se suicidó en su casa en Ingeniero Huergo.

¿Qué pasó en el medio? Cambios en la estructura de las divisiones inferiores, dos lesiones y el destrato. "Estamos en medio de la cuarentena, sino en este momento estaría en Mar del Plata presentando en la Justicia una medida cautelar para que no dejen abrir de nuevo la pensión hasta que se haga una pericia y se demuestre que las personas que están a cargo están capacitadas para tratar y contener a los pibes", aseguró Sergio Latorre, quien hace apenas diez días perdió a uno de sus cinco hijos.

Estamos en medio de la cuarentena, sino en este momento estaría en Mar del Plata presentando en la Justicia una medida cautelar para que no dejen abrir de nuevo la pensión hasta que se haga una pericia y se demuestre que las personas que están a cargo están capacitadas para tratar y contener a los pibes

A Sergio no lo moviliza el rencor. Sabe que son más los pibes que no llegan, que los que verdaderamente pueden cumplir el sueño de ser futbolistas profesionales. Por eso no duda cuando Mejorinformado.com le pregunta si volvería a dejar ir a Leandro, con sólo 13 años a vivir a Mar del Plata, para jugar al fútbol: "Lo volvería a dejar ir. Él era feliz. Esa era su ilusión y nosotros como padres siempre acompañamos, siempre estuvimos cerca, sabíamos todo lo que hacía en Mar del Plata".

Según el relato del padre, mientras Carlos Orsi estuvo a cargo de las inferiores de Aldosivi, el trato era excelente, tal como lo habían prometido ese día de febrero de 2017 en la cancha de Atlético Regina. "Les inculcaba que no todo era el fútbol y que había que divertirse", explicó. Esta fue una de las razones por la que la familia priorizó el equipo marplatense por sobre Lanús o River, que estaban interesados, pero no ofrecían pensión y las presiones eran más grandes.

El presidente José Mocuzza y su hijo Josecito tomaron decisiones, la Coordinación General de la inferiores se las dieron a Fabio Radaelli y todo cambió. "Ahora me llegan mensajes de otros padres contándome los malos tratos que tiene esta persona con los pibes", cuenta Sergio.

Leandro se lesionó el hombro en abril de 2019 y su situación en el equipo cambió rotundamente. Sin poder volver a entrenar porque no tenía el alta, solo y sin la contención de ningún adulto, recibió la noticia de que tenía que dejar la pensión del club: "El 22 de junio me llamó para decirme que Radaelli lo había citado y le dijo con total crudeza que no calificaba y tenía que dejar la pensión. Estando lejos, a más de 1.200 kilómetros, lo llamé a Radaelli, pero nunca me atendió, entonces le mandé un mensaje recriminándole las formas, que este no era el acuerdo que hicimos con el presidente respecto a la pensión, a lo que contestó que había tomado la decisión correcta".

El Pola pudo seguir jugando, se mudó a un departamento, pero la situación ya no era la misma, el destrato era una constante, eso lo afectó en lo anímico y en lo físico, ya que una nueva lesión le complicó su presente futbolístico. Y nuevamente, estando desgarrado, le comunicaron a fines del año pasado que quedaba libre, que Aldosivi no lo tenía más en cuenta. Otra vez sin ningún tipo de contención psicológica y sin avisarle a los padres.

A fines del año pasado me enteré algunas cosas más, por ejemplo, el día después de dejarlo afuera de la pensión, Leandro fue a ver un partido de sus compañeros y fue al vestuario a saludarlos. Al verlo, Radaelli le dijo a los pibes 'rómpanse el culo porque sino van a terminar igual que el Pola en la calle sin pensión', todo adelante de mi hijo de 16 años

En marzo de este año, sin encontrar ningún club de AFA, Leandro arregló volver a Deportivo Huergo, donde había transitado varias categorías de escuelita. Jugó un par de partidos en la Liga Confluencia, pero la cuarentena paró el fútbol. Y los días de Leandro pasaron a ser cada vez más pesados, sin lograr reponerse a su salida de Aldosivi.

"A fines del año pasado me enteré algunas cosas más, por ejemplo, el día después de dejarlo afuera de la pensión, Leandro fue a ver un partido de sus compañeros y fue al vestuario a saludarlos. Al verlo, Radaelli le dijo a los pibes 'rompanse el culo porque sino van a terminar igual que el Pola en la calle sin pensión' todo adelante de mi hijo de 16 años", relató Justificó su postura: "No discuto lo futbolístico, no me interesa, no sé de fútbol, no soy futbolero, pero si discuto lo humano, el destrato del club".

Sergio no desconocía el dolor que sentía su hijo tras la salida de Aldosivi. "Todos los días hablábamos, sabíamos que estaba triste. Nada nos hacía suponer esto. Incluso el día anterior estuvimos más de una hora paseando en auto y me contaba de sus proyectos de seguir estudiando en la universidad en Buenos Aires. Se fue a dormir como todas las noches y tomó esta decisión", explicó.

A sólo 10 días de perder a su hijo, Sergio reconoce sus intenciones:  "Que esta persona no esté más a cargo de los chicos y que no vuelva a pasar. Que las personas que estén al frente de las divisiones inferiores estén realmente capacitadas y que se le brinde la contención que los chicos necesitan".

 

 

 

 

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