El Ministerio de Infraestructura de Neuquén continúa desarrollando la construcción de la Casa Integral de las Mujeres en Añelo. Se trata de una obra que había comenzado en 2022 y estaba paralizada. El gobierno provincial, con fondos propios, la reactivó este año y estará finalizada a mediados de 2026.
La ministra Tanya Bertoldi y el coordinador general del Ministerio, Gonzalo Peralta, recorrieron la obra que actualmente presenta un avance del 50%.
El Estado tomó la decisión de retomar la construcción en marzo de este año con fondos del Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo (IPVU). La obra la lleva adelante la Cooperativa de Trabajo Los Amigos. El complejo permitirá dar alojamiento seguro a 18 mujeres y contará con seis dormitorios con capacidad para tres personas cada uno.
Datos técnicos de la construcción
La obra consiste en la construcción de una vivienda para mujeres jefas de hogar y consta de una superficie que supera los 381 metros cuadrados. Se ejecuta con un sistema constructivo mixto y tabiquería liviana.
La cubierta liviana es toda metálica con aislación termo hidrófuga y chapa trapezoidal, cielorraso suspendido de placa de yeso tipo Durlock, carpintería de aluminio pre pintado blanco con doble vidriado hermético, pisos cerámicos alto tránsito y revestimientos cerámicos en locales húmedos, cocina y baños. Además, la obra contará con servicios de electricidad, gas y agua.
Las casas integrales de las mujeres
El Gobierno trabaja en la erradicación de todos los tipos de violencias y con la construcción de una sociedad inclusiva donde se garanticen los derechos de todas las personas. Es por ello que resulta necesario establecer instrumentos concretos para aquellas mujeres que se encuentran en situación de vulnerabilidad, planificando políticas públicas específicas tendientes a disminuir las diferencias políticas, sociales y culturales.
Las casas integrales para las mujeres son espacios que buscan escuchar, acompañar, contener y brindar herramientas para acompañar el fortalecimiento, empoderamiento e independencia económica que les posibilite desarrollar un proyecto de vida pleno, de manera autónoma y libre de violencias.
Además de estar preparadas para actuar ante la emergencia, cuentan con espacios destinados a la formación, capacitación, asesoramiento, acompañamiento y a la realización de actividades de prevención y promoción de derechos.