Neuquén volvió a quedar en el centro de la discusión por el ajuste nacional. Un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) confirmó que la provincia fue una de las más afectadas del país por el recorte de transferencias de fondos enviados desde Nación durante el primer trimestre del año.
Los números muestran una caída fuerte tanto en las transferencias automáticas como en las no automáticas, esas que suelen financiar programas, infraestructura y obras en las provincias. Algunas partidas llegaron a desplomarse hasta 90% en términos reales, según el análisis difundido por la OPC.
Mientras el ajuste avanzaba desde Buenos Aires, en Neuquén el escenario tomó otro rumbo: muchas de las obras y programas que dependían del Estado siguieron adelante con recursos provinciales.
Obras que no se frenaron
En medio del recorte nacional, la provincia decidió continuar proyectos de alto impacto económico y social que en otros puntos del país quedaron paralizados.
Uno de los casos más emblemáticos es el del Hospital Norpatagónico, una obra estratégica para el sistema de salud neuquino que había quedado frenada y que el gobierno provincial resolvió reactivar con fondos propios.
“El Norpatagónico este año lo vamos a retomar, pero con fondos propios”, afirmó el gobernador Rolando Figueroa al anunciar la continuidad de los trabajos.
La decisión no fue aislada. La provincia también mantuvo un ambicioso plan vial con cientos de kilómetros de rutas nuevas, repavimentaciones y obras de conectividad que continuaron ejecutándose pese al contexto económico nacional.
Según datos oficiales, Neuquén proyecta culminar 11 obras viales entre 2026 y 2027 y ejecutar más de 650 kilómetros de rutas durante la gestión actual, una cifra récord para la provincia.
Créditos y programas que siguieron activos
El impacto del ajuste nacional también golpeó áreas sensibles como vivienda, infraestructura y servicios básicos. Sin embargo, el gobierno neuquino avanzó con herramientas propias para sostener la actividad.
La semana pasada se lanzaron 4.000 créditos hipotecarios destinados a construcción, ampliación y refacción de viviendas, financiados íntegramente con recursos provinciales.
La medida apareció en un contexto donde muchas provincias redujeron programas habitacionales por falta de financiamiento nacional.
A eso se suman inversiones en agua potable y saneamiento por más de 90 mil millones de pesos, además de obras educativas como la ampliación de la EPET 17 en Neuquén capital.
El ajuste nacional y el impacto en las provincias
El informe de la OPC expuso que las transferencias totales a provincias crecieron nominalmente, pero al descontar la inflación terminaron mostrando una caída real del 7,5%.
En el caso de las transferencias automáticas, vinculadas principalmente a la coparticipación federal, la baja real fue del 6,5%. Pero el golpe más fuerte estuvo en las partidas discrecionales y programas sujetos a decisiones de la Casa Rosada, donde el recorte fue mucho más profundo.
El efecto de esa política empezó a sentirse en distintas provincias con obras detenidas, programas suspendidos y menos recursos para sostener servicios esenciales.
En Neuquén, en cambio, el gobierno provincial decidió sostener parte de ese esquema con fondos propios, incluso mientras avanzaba en una reducción de la deuda pública provincial y mantenía inversiones en infraestructura.