Villa Traful se consolidó como una de las localidades neuquinas con mejores indicadores de recuperación de materiales reciclables por habitante. Así lo destacaron desde el ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, a partir de los datos elaborados por la Mesa Interregional Girsu del Neuquén. Durante los primeros seis meses de 2026, la Comisión de Fomento recuperó y envió para reciclaje alrededor de 7.000 kilogramos de cartón, 6.600 litros de aceite vegetal usado y 1.000 kilogramos de plástico. Las cifras marcan un crecimiento sostenido del sistema local de separación y valorización de residuos.
Un avance significativo respecto a 2025
El avance resulta aún más significativo al compararlo con el mismo período de 2025. En aquel entonces se habían recuperado 2.200 kilogramos de cartón, 1.700 litros de aceite vegetal usado y 400 kilogramos de plástico. Los nuevos registros muestran que la localidad prácticamente triplicó algunos de sus indicadores y duplicó ampliamente el volumen total de materiales recuperados.
Detrás de estos números hay un trabajo articulado entre organismos provinciales, la Comisión de Fomento y, especialmente, los vecinos de Villa Traful. La participación ciudadana en la separación de residuos en origen fue clave para que cada vez más materiales puedan reincorporarse al circuito productivo y no terminen en disposición final.
Desde la Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales remarcaron que cada kilogramo recuperado representa una reducción del impacto ambiental y un mejor aprovechamiento de los recursos. Además, destacaron que este tipo de iniciativas fortalecen la economía circular y contribuyen a construir comunidades más sostenibles.
La experiencia de Villa Traful también pone en evidencia cómo las pequeñas localidades pueden convertirse en referentes ambientales cuando existen políticas públicas sostenidas y una comunidad comprometida. En ese sentido, la Mesa Girsu de la Región Sur continúa impulsando estrategias conjuntas para optimizar la gestión de residuos y promover hábitos responsables en toda la región.
El caso de Villa Traful demuestra que el cuidado del ambiente no depende únicamente de grandes inversiones, sino también de acciones cotidianas que, cuando son compartidas por toda una comunidad, generan resultados concretos y medibles.