La visita del papa León XIV a la Argentina tendrá un significado que irá más allá de los encuentros multitudinarios y los mensajes que el Pontífice pronuncie durante su estadía. Para el sacerdote Diego Canale, que vivió durante 15 años en Neuquén y trabajó en el norte provincial, la llegada del Papa representa una oportunidad para que la Iglesia y la sociedad vuelvan a encontrarse. “Lo más lindo no es el evento del Papa, sino un evento de Iglesia”, resumió.
Canale habló sobre las expectativas que genera la visita, prevista del 8 al 11 de noviembre, durante una entrevista en Entretiempo por AM550. Actualmente desarrolla su tarea pastoral en la parroquia Nuestra Señora del Carmen, en Ciudad Oculta de Buenos Aires, donde se prepara para recibir a unos 400 jóvenes de la diócesis de Neuquén.
El lema elegido para la convocatoria es “Bienvenidos todos”. Para el sacerdote, esas palabras expresan el sentido más profundo de estos días: no se trata solamente de ver a León XIV, sino de generar espacios de encuentro entre personas que quizás no suelen compartir sus caminos.
“Son tres días para encontrarnos”, destacó. También señaló que la visita permitirá escuchar los mensajes del Papa, pero consideró que el desafío más importante será que los argentinos puedan compartir ese espíritu entre ellos.
Canale espera que la visita del Papa ayude a reconstruir los vínculos
El sacerdote planteó que la llegada de León XIV puede convertirse en una oportunidad para acercar posiciones en una sociedad donde, muchas veces, las diferencias terminan separando.
“Frente a las propuestas que hay, muchas veces parece que el desencuentro genera la posibilidad de ganar algo que yo quiero, y no de servir para promocionar la vida humana”, reflexionó.
En ese sentido, sostuvo que el Pontífice llega para impulsar una experiencia colectiva. “Viene alguien que llega para encontrarnos y para que la Iglesia se encuentre”, expresó. También reconoció que ese acercamiento es necesario dentro de la propia comunidad religiosa, donde no siempre se logra compartir una misma mirada.
Canale insistió en que el mensaje no debería quedar limitado a las palabras que León XIV pronuncie durante sus actividades. “Ojalá que la Iglesia se lo pueda dar no solamente al Papa, sino que nos lo podamos dar entre argentinos: encontrarnos”, planteó.
La expectativa también está puesta en las distintas actividades previstas en Buenos Aires, Luján y Córdoba. Sin embargo, para el sacerdote, el valor de la visita estará especialmente en lo que pueda despertar entre quienes participen y en los vínculos que se construyan durante esos días.
Los 400 jóvenes neuquinos serán recibidos en Ciudad Oculta
Uno de los momentos que Canale espera con mayor entusiasmo será la llegada de la delegación de Neuquén. Unos 400 jóvenes de la diócesis viajarán a Buenos Aires para participar de las actividades vinculadas con la visita papal y se alojarán en la parroquia donde trabaja el sacerdote.
“Los 400 jóvenes que viajan desde la diócesis de Neuquén para acá, a Buenos Aires, vienen a la parroquia donde estoy”, resaltó. La recepción estará a cargo de la comunidad local, que abrirá sus puertas para compartir esos días con los visitantes.
Canale destacó especialmente el encuentro entre los jóvenes neuquinos y los vecinos de Ciudad Oculta. “Que esos 400 neuquinos puedan parar en una villa me parece que es hermoso”, afirmó. Y agregó: “Los vamos a recibir con mucha alegría. Vamos a compartir”.
El sacerdote reconoció que la parroquia y el barrio tienen sus propias limitaciones, pero aseguró que la disposición para recibirlos será plena. “Con nuestra pobreza y nuestros límites, pero con el corazón abierto”, describió. Para él, esa convivencia es parte de la celebración y una muestra concreta del sentido comunitario que espera de la visita.
De los paisajes del norte neuquino a la vida en Ciudad Oculta
La llegada de Canale a Buenos Aires significó un cambio profundo en su experiencia pastoral. Durante 15 años estuvo vinculado con Neuquén y el norte provincial, donde desarrolló su trabajo en distintas comunidades, entre ellas la parroquia del Parque Industrial. “Más vale que mi corazón es neuquino”, expresó al recordar esa etapa.
El sacerdote explicó que todavía lleva presente aquella experiencia en sus celebraciones y encuentros cotidianos. Incluso comparó ese vínculo con el que León XIV mantiene con Perú, donde desarrolló una parte importante de su trayectoria religiosa. “Vos dejás tu corazoncito ahí”, comentó.
En Ciudad Oculta encontró una realidad muy diferente. Mientras en el norte neuquino recorría grandes extensiones con poblaciones pequeñas, en Buenos Aires acompaña a miles de personas que conviven en un territorio reducido. Según contó, el barrio tiene algo más de 30.000 habitantes, en su mayoría argentinos, además de comunidades de Paraguay, Bolivia y Perú.
La vida comunitaria se expresa en las capillas, los clubes y las escuelas, pero también en espacios de asistencia. Canale mencionó el hogar de recuperación y el parador para personas en situación de calle como parte de las tareas que se desarrollan desde la parroquia.
También describió el movimiento cotidiano de las familias trabajadoras que salen temprano hacia la avenida Perón para tomar colectivos rumbo al centro porteño. En el barrio funciona una escuela primaria vinculada con la parroquia, que cuenta con 350 alumnos, aunque esa capacidad no alcanza para recibir a todos los chicos de la zona.
Canale destacó la mirada de León XIV y su continuidad con Francisco
Al hablar sobre el actual Pontífice, el sacerdote resaltó su cercanía y la forma en que transmite bondad. “Uno, cuando va a la imagen, no puede detenerse ante la mirada de bondad que tiene este hombre. La mirada de bondad es lo primero que te cautiva”, sostuvo.
También consideró que León XIV combina esa actitud con firmeza y capacidad para intervenir en debates internacionales. “No tiene un pelo de zonzo”, dijo al referirse a sus declaraciones y a la repercusión que generan en dirigentes mundiales.
Para Canale, el Papa continúa el camino iniciado por Francisco, a quien también recordó con afecto. “Ser bueno no es sinónimo de ser zonzo”, resumió. Además, destacó el esfuerzo del Pontífice para cumplir con sus compromisos pese a las dificultades de salud que atravesó.
El vínculo del sacerdote con Neuquén seguirá presente en los próximos meses. Durante la entrevista adelantó que espera regresar a la provincia el 20 de enero para participar de la fiesta de San Sebastián en Las Ovejas, una celebración que forma parte de su historia pastoral en el norte neuquino.
Mientras tanto, se prepara para recibir a los jóvenes que viajarán desde la región. En esa bienvenida, Canale encuentra una expresión concreta del mensaje que espera de León XIV: compartir, abrir las puertas y reconocer al otro como parte de una misma comunidad.
La entrevista completa: