Seguir ayudando en cuarentena

Perros callejeros y en refugios, la gran duda de cómo asistirlos

Alimentar y trasladar perros sin hogares no está siendo una tarea fácil, los controles policiales para estos casos no siempre son flexibles, a pesar de que la acción justifica salir a la calle tomando los recaudos necesarios.
domingo, 22 de marzo de 2020 · 16:58

Existe una gran preocupación entre proteccionistas y rescatistas voluntarios que alimentan callejeros y perros en refugios, luego de que el Gobierno Nacional anunciara el aislamiento social preventivo y obligatorio, ya que dentro de las excepciones del DNU, solo tendrán justificada la circulación por las calles de cada ciudad aquellos que necesiten atención veterinaria.

En la región los perros de la meseta, los de las plazas, los de los refugios, los de las tomas, son los que habitualmente necesitan ayuda, y ahora esa ayuda está pendiendo de un hilo porque no todos los que los asistían pueden justificar sus salidas, y son los controles policiales quienes decidirán si uno puede seguir o se tiene que volver a su casa.

Para entender la gravedad de estos casos, antes de la cuarentena obligatoria, perros de Cipolletti estaban internados en Neuquén, de Cinco Saltos en Centenario, y luego del viernes se complicó retirarlos de las internaciones porque no se permitía el paso de una provincia a otra. La explicación no era suficiente y varios rescatistas tuvieron que buscar otros recursos.

Los hogares de tránsito también se dan entre provincias, y si bien ir, por ejemplo de Cipolletti a Neuquén se puede justificar porque está el perro en el auto, la vuelta sin él puede llegar a traer consecuencias.

La realidad es que para los gobiernos este tema no es una prioridad (aunque sí una preocupación a medias), pero a futuro hay que entender que puede ser un riesgo sanitario. No va a ser fácil el después de todo esto. Sin castraciones, se multiplicarán las camadas de cachorros abandonados y eso es verdaderamente preocupante para quienes nos ocupamos de salvar a los animales no humanos y eso también deberán tenerlo en cuenta los gobernantes.

Los departamentos de Zoonosis deberían pensar en cómo ayudar a la gente que se ocupa de los animales olvidados, trabajar en conjunto y tal vez brindar autorizaciones a ciertas personas para que alimenten a los perros dentro de un radio determinado y ser Zoonosis con profesionales quienes brinden atención veterinaria en los lugares a los que los voluntarios no podrán llegar.

Se necesita de todos, se necesita más empatía y más solidaridad. No será fácil que todos lo entiendan. Hoy esta realidad nos muestra que bajaron los hogares de tránsito, las adopciones y que las colaboraciones de dinero irán disminuyendo, y es entendible, pero se debe tener en cuenta que nada de todo eso justificará nunca jamás los abandonos.

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